Naturaleza
RAUBC: 15 años de monitoreo sísmico en Baja California
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29 septiembre, 2026 6:13 pm
En febrero de 2008, la ciudad de Mexicali percibió una serie de sismos que inquietaron a la población y a las autoridades gubernamentales. Estos movimientos tuvieron su origen cerca del volcán de Cerro Prieto, a unos 30 kilómetros al sur de la zona urbana.
Ante esta preocupación, invitaron al maestro Luis Mendoza Garcilazo, investigador del Departamento de Sismología del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), a impartir una charla sobre sismicidad en el área, ante el Consejo Municipal de Protección Civil, en Mexicali.
Al término de su charla, los integrantes del consejo le pidieron que se trasladara a la sesión del Consejo Coordinador Empresarial de Mexicali: “les ofrecí una plática y al término les dije que Mexicali ya merecía tener una red sísmica”, recordó Luis Mendoza.
Los empresarios le preguntaron detalles para estimar cuál sería la inversión necesaria para la compra de instrumentos y se comprometieron a comprar 10, pero la compra no se concretó ese año.
En 2009, el entonces alcalde de Mexicali, Rodolfo Valdez Gutiérrez, propuso que la adquisición de los instrumentos se hiciera de forma tripartita entre el gobierno municipal, el gobierno del estado y el sector empresarial, con lo que se reunirían un millón 500 mil pesos para iniciar con 10 estaciones.
En el Departamento de Sismología del CICESE comenzaron a hacer la búsqueda de equipos y encontraron acelerómetros que habían sido fabricados en Suiza, hechos específicamente para las necesidades de especialistas en sismología del estado de California, Estados Unidos.
“A inicios de 2010 pedimos 10 acelerómetros a la empresa Geosig, en Suiza, y nos dijeron que el pedido estaría listo en junio de 2010. En eso ocurre el sismo de abril”, narró Luis Mendoza, en referencia al sismo de magnitud 7.2 que ocurrió el 4 de abril de 2010 en Baja California, cuyo epicentro se localizó en el extremo sur de la Sierra El Mayor-Cucapah, en el Valle de Mexicali.
Tras el evento de gran magnitud, las autoridades confirmaron la urgencia de contar con los instrumentos que estaban en proceso de compra.
“Lo que seguía era buscar recursos para las bases de concreto y acero para resguardar los equipos, para eso había que cabildear otra vez, había que construir una base por instrumento”, contó el investigador, recursos que fueron invertidos por el gobierno estatal.
La instalación comenzó en la ciudad de Mexicali. Después recibieron donaciones de instrumentos que se fueron sumando a las de Mexicali hasta contar actualmente con 25 estaciones: 12 en Mexicali, ocho en Tijuana, tres en Tecate y dos en Ensenada. Todas ubicadas en zonas urbanas.
Estas 25 estaciones son las que actualmente conforman la Red Acelerométrica Urbana de Baja California (RAUBC), misma que forma parte de la Red Sísmica del CICESE y este 2025 cumple 15 años de operaciones.
Datos para el presente y el futuro
A diferencia de otras redes sísmicas que priorizan las mediciones en zonas de fallas, la RAUBC se caracteriza por disponer de estaciones en puntos estratégicos de las áreas urbanas del estado.
Las estaciones de la RAUBC realizan una medición permanente que permite conocer qué aceleración, velocidad y desplazamiento hay en diferentes áreas de las zonas urbanas durante el paso de las ondas sísmicas en las ciudades instrumentadas.
“Esto es importante para los ingenieros, porque diseñan para resistir aceleraciones en el movimiento del suelo y estructuras”, explicó Luis Mendoza, y agregó que “estas mediciones tienen aplicaciones para el futuro, en la conformación de una base de datos, y para el momento inmediato posterior al sismo al conocer las diferencias de parámetros entre estaciones”.
Con el procesamiento de datos que realiza el equipo de especialistas que opera la red también se puede conocer la frecuencia y amplitud con que se movió el suelo.
Esta información es indispensable tanto para la planeación urbana como para disponer de datos precisos respecto al impacto que pudiera haber en edificaciones.
“Lo que queremos es cuantificar el movimiento del suelo, porque cuando no tienes instrumentos nos quedamos solo en que ‘se sintió muy fuerte’”, apuntó Luis Mendoza.



Monitoreo permanente
Hasta abril de 2025, la RAUBC, que se mantiene activa las 24 horas y los 365 días del año, había registrado 307 eventos sísmicos con aceleraciones significativas, ya que los eventos menores se depuran.
Para su operación, además de las estaciones es indispensable el equipo de especialistas que monitorea su funcionamiento, supervisa, extrae e interpreta datos y periódicamente visita las estaciones para darles mantenimiento.
Rogelio Reyes Serrano y Armando Valdez Terriquez, técnicos del Departamento de Sismología, son los especialistas que operan la RAUBC. Además de asegurarse de que en el día a día los instrumentos estén operando con normalidad, cuando ocurre un sismo, extraen los datos registrados, los procesan y hacen pública la información en el sitio https://raubc.cicese.mx/.
Frente a una serie de pantallas que despliegan los datos de la red, Rogelio explicó que de los 25 instrumentos 12 están enviando información en tiempo real, además todos los instrumentos envían datos en archivos de una hora; los equipos graban continuamente las 24 horas.
“Si se interrumpe la conexión a internet guarda 10 días de datos. Cuando regresa la comunicación envía todos los datos al servidor de datos de la red, sin importar si la dirección IP del instrumento ha cambiado”, detalló.
La RAUBC crece
Para alcanzar su capacidad actual, la RAUBC ha recibido apoyo, económico y en especie, del Consejo Coordinador Empresarial de Mexicali, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), FIAURM, la Comisión Estatal del Agua (CEA), la Universidad Estatal de San Diego, California, y el C4 Ensenada, entre otros.
Adicionalmente, hoy cuentan con más de 40 instrumentos donados por el Servicio Geológico de Estados Unidos que están a la espera de ser instalados, ya que se requiere invertir en las bases y disponer de las medidas de acceso y seguridad donde se instalen.
Dado que el actual gobierno de Ensenada manifestó que recibirían apoyo para comenzar a instalarlos, el equipo de especialistas de la RAUBC estimó que en el próximo año las estaciones localizadas en Ensenada aumentarán de dos a 10.
Esto contribuirá a los registros que nutren una base de datos histórica. Esta información es útil para la toma de decisiones y para crear políticas públicas de planeación urbana que garanticen la seguridad estructural en Baja California.
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