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Estudiante del CICESE destaca en el Simposio Internacional de Nutrición Acuícola

La estudiante forma parte del Laboratorio de Nutrición Acuícola

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Karla Navarro

10 octubre, 2026 11:07 pm

Lorena Garnica, estudiante del Doctorado en Acuicultura

Lorena Andrea Garnica Gómez, estudiante del doctorado en Acuicultura del CICESE, destacó en el XVII Simposio Internacional de Nutrición Acuícola con la presentación de los resultados de un estudio en el que evaluó los efectos de la temperatura y de distintos tipos de carbohidratos en la microbiota intestinal de la lobina rayada que se produce en cultivos de agua marina.

Lorena obtuvo el primer lugar de nivel doctorado en el concurso de carteles del simposio, el evento sobre nutrición acuícola más importante de Latinoamérica, que en noviembre de 2025 tuvo como sede el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor), en La Paz.

En entrevista, Lorena explicó que, debido a que la lobina rayada (Morone saxatilis) se cultiva en jaulas marinas, es propensa a los cambios del clima y el cambio de temperatura en el mar es una de las principales dificultades que tienen los productores.

“La temperatura es una variable que puede afectar mucho a los peces porque son poiquilotermos, significa que dependen mucho de la temperatura exterior, su metabolismo se acopla a esa temperatura y esos cambios afectan su metabolismo y cómo utilizan el alimento”, explicó.

Aunado a la temperatura, el cultivo de lobina rayada presenta otro reto en la alimentación porque es una especie carnívora y su dieta demanda un alto contenido de proteína, misma que tradicionalmente se ha obtenido de la harina de pescado, una fuente que ha demostrado no ser sustentable, además de ser costosa. 

Dos cepas agresivas

“Estamos tratando de investigar qué ingredientes podemos incorporar en la dieta para que sean más eficientes y menos costosas. Hay ingredientes que no asimilan muy bien y hay otros que sí”, comentó Lorena, quien colabora en el Laboratorio de Nutrición Acuícola, y cuya tesis es dirigida por el doctor Juan Pablo Lazo Corvera.

No obstante, la especialización en el estudio del efecto de las dietas ha avanzado y ahora no solo se enfoca en su crecimiento, sino en hacer una evaluación más profunda para conocer si los organismos están sanos.

“Eso implica evaluar la sangre, la expresión de genes, y en este simposio lo que presenté fue un análisis de la microbiota intestinal”, expuso Lorena.

Su interés por estudiar a los microorganismos que habitan en el intestino de los peces es porque la comunidad de bacterias y virus que integran la microbiota, al igual que sucede en los humanos, tiene un efecto en su metabolismo y en su sistema inmunológico.

Lorena evaluó el efecto de cuatro tipos de carbohidratos en la microbiota de la lobina rayada: dos tipos de almidón, dextrina y celulosa. Con el estudio encontró que hay bacterias que se vieron favorecidas con ciertos ingredientes y que son benéficas porque ayudan a digerirlos.

“Ese fue el descubrimiento, que estos ingredientes no solamente los utiliza la lobina sino también las bacterias que están en su intestino”, destacó.

Para llegar a este descubrimiento, fue necesario hacer ensayos de alimentación. Lorena hizo la formulación de las dietas y en un sistema de 24 tanques alimentó a los peces durante aproximadamente dos meses.

Además de monitorear su crecimiento y pesarlos al inicio y a lo largo del experimento, tomó muestras de sangre, del músculo y otras partes de los peces para evaluar las diferentes variables.

Lorena apuntó que gracias a estos estudios los especialistas y estudiantes del Laboratorio de Nutrición Acuícola apoyan a los productores locales en sus desafíos, y al mismo tiempo aportan conocimiento a la industria acuícola internacional.

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