Inauguran exposición fotográfica que une arte y ciencia




Vinculación

A las 7 de la noche del viernes 29 de abril, poco a poco, la Sala de Blancos del Centro Cultural Santo Tomás (CCST) recibe a los visitantes. Barricas que antaño añejaron vino ahora sostienen las 30 imágenes que conforman la exposición “Los ambientes extremos de la península de Baja California”, que fue inaugurada este día y permanecerá abierta al público sin costo alguno hasta el 19 de mayo, de martes a sábado, de las 10:00 a las 19:00 horas, y domingos de 11:00 a 17:00 horas.

A las 7:30 Jaime Delfín, director general del CCST, da la bienvenida a las aproximadamente 50 personas asistentes, la mayoría jóvenes. El anfitrión destaca la colaboración entre la Fundación Pando e instituciones y asociaciones en proyectos de acercamiento con la sociedad.

Informa del enlace que existe entre el centro cultural y escuelas de la localidad, por lo cual se abre la posibilidad de visitas escolares guiadas a esta exposición y una charla sobre el tema en voz de las doctoras María Asunción Lago Lestón y Hortencia Silva Jiménez, investigadoras del CICESE y de la UABC, respectivamente, y corresponsables del concurso que derivó en esta muestra.

De izquierda a derecha: Jaime Delfín, Asunción Lago, Hortencia Silva. 

Minutos después, Hortencia Silvia toma la palabra para brevemente hablar del “Programa de la REMEX para generar espacios de acceso universal al conocimiento de la riqueza biocultural, la conservación y el aprovechamiento de la diversidad de los ecosistemas extremos de México, a través de la integración con la cultura y las artes”, en el cual participan 16 miembros de la Red Mexicana de Extremófilos y una investigadora invitada, pertenecientes a 13 instituciones científicas, distribuidas en 12 estados de México.

El proyecto financiado por el Conacyt incluye concursos y exposiciones de fotografía, pintura, música y escultura, y se apoya en la danza, el teatro, la literatura, la música y las artes plásticas para promover el acceso universal al conocimiento en torno a la biodiversidad y la riqueza biocultural de los ecosistemas extremos. Esta exposición es sólo una de las muchas actividades.

Acto seguido, Asunción Lago nos acerca a las minucias de los ambientes extremos: lugares muy fríos, muy calientes, con escasez de agua, altas concentraciones de sales, contaminantes, presiones o radiaciones, donde, a pesar de esas condiciones, algunos organismos y muchos microorganismos se adaptan y desarrollan sus funciones vitales.

Arte y ciencia parten de un mismo estímulo: observación–curiosidad–asombro

La investigadora del CICESE enlista a los integrantes del jurado calificador y destaca la participación en el proyecto de la artista plástica Flor Colombo (también formada en ciencias), quien creó las siete obras que integran el cartel de bienvenida a la exposición.

“Las siete partes de esta obra […] surgen como retratos oníricos del paisaje natural de Baja California. […] Arte y ciencia parten de un mismo estímulo: observación–curiosidad–asombro. Mientras que la ciencia intenta comprender al producir respuestas sobre las que se formulen nuevos cuestionamientos, el arte arroja preguntas sin respuestas y multiplica el asombro”, se lee en el texto de Colombo, en el cartel de bienvenida.

Concluidos los breves discursos, toca el turno de la premiación a Germán Ruiz Cota, por “Mosaicos”, la obra lograda en la Geotérmica de Cerro Prieto; a Xóchitl Guadalupe Torres, por “Cardones”, la fotografía realizada rumbo al rancho Piedra Blanca, y a Carlos Alberto Pompa Ochoa, por “Entre algodones/Suave paraíso", la imagen captada en el valle de Mexicali. Estas fotos ganadoras corresponden, respectivamente, a las categorías Paisajes, Diversidad y Aprovechamiento de los recursos naturales de estos ambientes del concurso que ostentó el mismo nombre de la exposición “Los ambientes extremos de la península de Baja California”.

Mientras algunos asistentes recorren la sala de Blancos del CCST para apreciar el conjunto de las 30 imágenes de la muestra, entre las cuales moños de color dorado distinguen las tres fotos ganadoras, otros visitantes detienen la marcha para ver las 87 fotografías participantes en el concurso que se proyectan en uno de los muros de la sala de Blancos.

Un pez extremo

Visiblemente contento por el premio a su fotografía “Mosaicos”, Germán Ruiz Cota, biólogo de carrera, estudiante de artes plásticas y apasionado de la carpintería, el arte y la fotografía, cuenta que la imagen fue captada en la planta de energía geotérmica Cerro Prieto, en el valle de Mexicali, donde realizó trabajo de campo con investigadores de la Facultad de Ciencias de la UABC, en el proyecto de un pez que se llama Cypronodon macularius.

En Cerro Prieto, dice, hay un ecosistema donde podemos encontrar una simbiosis de algas con bacterias y me encontré lo que yo llamo mosaicos, que son como gelatinas y adoptan varias formas. “En la planta, en una especie de piletas de agua, van desalojando los desechos del proceso de producción de la energía geotérmica, los cuales se van evaporando, pero sigue teniendo mucha riqueza biológica. Me llamaron la atención las formas, los contrastes. La foto me gustó más en blanco y negro, pero en ese ambiente pueden verse colores turquesa, verdosos… porque ahí hay vida, ahí vive este pez endémico, Cypronodon. Es importante su conservación porque es endémico; es increíble que ahí viva un pez que mide tres o cuatro centímetros, en un calor extremo y un ambiente súper salino”.

¿Ambientes extremos?

Carlos Alberto Pompa Ochoa es autor de “Entre algodones/Suave paraíso".

Si aún no han visitado la exposición vale la pena acercarse a la panorámica de los ambientes extremos donde organismos y microorganismos viven. En el texto que da la bienvenida a la exposición puede leerse que la península de Baja California es una de las regiones mexicanas con mayor diversidad de este tipo de ambientes, con grandes extensiones desérticas pobladas de cactáceas y otra flora y fauna adaptadas a la escasez de agua y a altas temperaturas.

También hay enormes extensiones saladas, dice el texto, Laguna Salada, en Mexicali, Laguna Figueroa, en San Quintín, y las salinas de Guerrero Negro, donde abundan seres microscópicos capaces de vivir en condiciones poco convencionales.

Xóchitl Guadalupe Torres es autora de “Cardones”.

Pero los ambientes extremos no solo están en la tierra. En el mar, como en el Golfo de California, en la cuenca de Guaymas, existe un campo de ventilas hidrotermales donde la vida florece a pesar de las grandes profundidades y las altas temperaturas. Así también ocurre en las áreas geotérmicas de la falla Wagner, en el Alto Golfo de California, que albergan microorganismos adaptados a vivir en temperaturas cercanas a los 100 ºC.

Estos hábitats, hogar de organismos macro y microscópicos, además ofrecen oportunidades de aprovechamiento socioeconómico. La salinera más grande del mundo está ubicada en Guerrero Negro. En el valle de Mexicali, sus inmensas horas de sol propician una extensa producción de algodón, y el calor que emana del suelo provee energía a la región a través de la central geotérmica de Cerro Prieto.

La madera obtenida de cardones secos ha sido aprovechada tradicionalmente por habitantes de comunidades en la construcción y en la fabricación de mobiliario u objetos de uso doméstico. Los microorganismos hallados en estos ambientes son fuente inagotable de recursos biotecnológicos debido a las adaptaciones metabólicas y fisiológicas que poseen.

Los ambientes extremos de la península de Baja California son un tesoro invaluable que debemos conocer, cuidar, proteger, conservar y aprovechar responsablemente.

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Palabras clave: inauguración, exposición, fotográfica, extremófilos, Baja California, REMEX, Centro Cultural Santo Tomás

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