Historias que construyen, que dan carácter e identidad propia



Vinculación

“A principio de la década de 1970, una profunda revolución científica recorría la costa Pacífica de Norteamérica: Molina y Rowland, en Berkeley, llevaban la química de los gases a escala de toda la tropósfera; Keeling y Revelle, en Scripps, estudiaban el incremento del carbono atmosférico e intuían el cambio climático global; la tectónica de placas explicaba por primera vez la lenta deriva de los continentes. Y gracias a la ciencia supimos que el comportamiento de las placas terrestres, la atmósfera y las corrientes oceánicas tienen un inmenso efecto sobre nuestras vidas.

“Inspirados por los descubrimientos de la época, un grupo de investigadores mexicanos se atrevió a soñar. ¿Por qué no crear un centro de investigación en Ensenada dedicado a estudiar las ciencias del mar, la atmósfera y la tierra? Así, la efervescencia intelectual llegó a Ensenada y nació el CICESE. (…) Cuatro décadas más tarde, el CICESE sigue ahí, como uno de los grandes centros de investigación nacionales, un instituto que ha crecido y madurado hasta adquirir un carácter propio y una identidad única; uno de los mejores del país…”

Exequiel Ezcurra

Los seres humanos tendemos a olvidar. En ocasiones estamos tan enfocados en ver hacia adelante, en crecer, en trazar objetivos, metas y en definir a dónde vamos, que pasamos por alto de dónde venimos. Las instituciones, como los seres humanos, no nacen por sí mismas; tampoco crecen y maduran por sí solas. Atrás de ese carácter propio e identidad única del CICESE que destaca el doctor Ezcurra, hay mil historias entre tejidas de quienes le dieron forma e hicieron que hoy sea uno de los mejores centros de investigación del país.

El CICESE comenzó actividades en el verano de 1972, sin tener en ese momento un nombre propio (la denominación ocurrió al año siguiente, en septiembre). Sus primeras instalaciones fueron unos locales rentados en la calle Novena y Gastélum, con esta plantilla de investigadores, técnicos y personal administrativo. En medio de todos ellos, con saco a cuadros, el doctor Nicolás Grijalva y Ortiz, uno de esos científicos mexicanos que se atrevió a soñar.

Diez años después ya existía el edificio del entonces departamento de Física Aplicada, los talleres y estaban por terminar el edificio de Ciencias de la Tierra. Astronomía, de la UNAM, era parte del naciente campus.

Hoy en día, cuando falta poco para cumplir medio siglo de haber iniciado el sueño, nuestro campus luce así.

¿Cómo fue posible todo esto? ¿Qué coincidencias tuvieron que darse para tener este crecimiento? ¿Quiénes lo hicieron posible?

Visto en imágenes, la progresión de infraestructura es impresionante. Sí, pero el verdadero desarrollo del CICESE se debe a su gente; son ellos (somos todos) el punto central de su crecimiento, de su continua transformación. Es su gente a quien debemos conocer y reconocer en cada quien los valores que hoy conforman la Misión de este centro: responsabilidad, ética y liderazgo.

Por eso, al menos de aquí al 50 aniversario se estableció, como directiva institucional, distinguir y honrar a quienes han contribuido a que el CICESE sea uno de los mejores centros de investigación del país. Aquí damos cuenta del proyecto Trayectorias, del cambio de nombre de algunos edificios, y destacamos las entrevistas de semblanza que hemos publicado en TODoS@CICESE desde 2011.

Trayectoria - Dra. Margarita López Martínez

Trayectoria - Dr. Salomón Bartnicki García

Se nombran edificios para reconocer a investigadores

Sección de Semblanzas en TODoS@CICESE

Semblanzas publicadas entre 2011 y 2013

 

 

 

 

Palabras clave: trayectorias, reconocimiento, historia

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