Escuela de Verano de Geofísica Aplicada: Escuchar y entender lo que nos dice la Tierra


Es la primera en su tipo que se organiza en México; participan 12 estudiantes


Ciencias del mar y de la Tierra

En las próximas dos semanas, doce estudiantes que llegaron a Ensenada provenientes de universidades del centro y sur del país, tratarán de “escuchar” lo que nos dice la Tierra y más interesante aún, buscarán entenderla, utilizando para ello tres métodos geofísicos que están por aprender, al participar en la Escuela de Verano de Geofísica Aplicada SEG-CICESE, la primera en su tipo que se organiza en México.

La primera edición de esta escuela de verano arrancó hoy de manera presencial en instalaciones del CICESE, y en ella participan nueve estudiantes universitarios de Chiapas, Tabasco, Tamaulipas, Puebla, Veracruz y de la ciudad de México, así como tres estudiantes del posgrado en Ciencias de la Tierra del CICESE.

En la ceremonia de apertura, el director general de este centro, Dr. David H. Covarrubias Rosales, dijo que además de ser un medio para acercarnos y conocernos, esta escuela de verano será un punto de inflexión en sus vidas académicas.

Tenerlos aquí nos compromete, agregó, en el sentido de poder brindarles todo lo que necesitan para desarrollar las actividades programadas de aquí al 3 de septiembre. Confió además, “en que muchos de ustedes, ojalá sean todos, regresen con nosotros a hacer el posgrado”.

Considerando que todos los asistentes estudian geofísica en sus universidades, el director de la División de Ciencias de la Tierra, Dr. Luis Alonso Gallardo Delgado, les preguntó: ¿y si la Tierra les hablara? Esto tiene que ver con la atracción que desde chico él sintió por conocerla, con el gusto de estar en el campo, de sentir el aire correr por su cara. “Ver la inmensidad de una noche estrellada despierta nuestra inquietud; el orden en que se agrupan las estrellas nos obliga a preguntarnos varias cosas: ¿por qué se ordenan así? Después de todo, no es obra de la casualidad que todos nos encontremos hoy aquí”.

Una imagen de los campos magnéticos de Australia medidos con sensores aéreos sirvió para explicar que esos remolinos que se pueden apreciar, además de ser materia de la geofísica, es una forma de saber que efectivamente la Tierra sí nos habla.

Desde su punto de vista, nuestro planeta puede verse como un conjunto de cosas que están en el subsuelo y que tienen características muy particulares que, cuando detectan otras similares, modifican su comportamiento. “Por ello en geofísica aproximamos un objeto y tratamos de estudiar cómo se comporta el subsuelo; si el medio es magnético aproximamos un imán, si es eléctrico, arrimamos un electrodo. Eso define el problema inverso en geofísica.

“Sabemos que un sensor nos puede revelar el campo magnético y con esto sabemos que no solamente la Tierra nos habla, sino que también lo hace con otros astros. Nosotros podemos escuchar la interacción entre la Tierra y el Sol; es decir, la podemos medir con sensores. Ese parloteo lo conocemos como emisiones electromagnéticas; es una comunicación que se refleja igual que un electrocardiograma o un encefalograma. También podemos platicar con la Tierra al enviar una señal con una bobina electromagnética; su respuesta la recibimos (medimos) con otra bobina en un sitio diferente. En las siguientes dos semanas ustedes van a hablar con la Tierra, y lo harán de tres formas: utilizando métodos electromagnéticos, elásticos (sísmicos) y eléctricos. Al final esperamos que sí la puedan escuchar y entender, y también esperamos que pasen el mejor de los tiempos aquí en el CICESE”, indicó.

La primera edición de esta Escuela de Verano de Geofísica Aplicada comenzó a gestarse en 2019, cuando el doctor Diego Ruiz Aguilar, quien recién se estaba incorporando al Departamento de Geofísica Aplicada, lo comentó con otro colega, el doctor José Manuel Romo Jones. Antes de eso, algunos investigadores de la División de Ciencias de la Tierra del CICESE participaban en una escuela similar, pero organizada en Estados Unidos porque simplemente no había ninguna en México.

Un factor determinante para que pudiera organizarse aquí fue la participación del Capítulo Estudiantil del CICESE de la Sociedad de Geofísicos de Exploración (SEG, por sus siglas en inglés), que se creó en este centro en 2017. Actualmente este capítulo lo integran 27 estudiantes de posgrado y es presidido por Beatriz Valdés Moreno, quien en 2020 ganó la oportunidad de asistir a la reunión anual de esta sociedad celebrada en Houston, Texas.

Por motivos de la pandemia no pudo asistir físicamente, pero virtualmente participó en un curso de liderazgo donde pudo conocer los diferentes programas que maneja la SEG. Uno de ellos es el Field Camp Grants, que ofrece subsidios a campamentos para trabajo de campo.

Junto con Ana Lucía Ramos Barreto, Juan Gerardo Peña Domínguez (los tres son estudiantes de doctorado y miembros de la mesa directiva del capítulo estudiantil) y con el doctor Diego Ruiz Aguilar, sometieron en diciembre una propuesta que les fue aceptada.

Beatriz Valdés dijo que en el curso de liderazgo participaron 50 estudiantes de diferentes partes del mundo, y todos ellos sometieron propuestas. “Es una convocatoria muy competida porque de todas, la única que aprobó la SEG fue la de nuestra escuela de verano”.

En esto coincidió el propio Diego Ruiz, quien agradeció a todas las personas involucradas en la organización. A los participantes les dijo: “Se trata de la primera generación y deben ustedes estar muy orgullosos de ser parte de ella. Invitamos a muchas universidades y recibimos muchas solicitudes, pero no a todos pudimos recibir”.

El proceso de selección fue muy difícil, reconoció Beatriz Valdés, y la prioridad fue apoyar a universidades que no cuentan con el equipo científico o con recursos para programar salidas de campo. Así, en esta ocasión se recibieron alumnos de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), Instituto Tecnológico de Ciudad Madero, Tamaulipas, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, el Instituto Politécnico Nacional, la UNAM y el Instituto Tecnológico de Poza Rica, Veracruz.

En términos generales el programa de actividades abarca cursos teóricos cortos de métodos sísmicos, eléctricos y electromagnéticos el 23, 24 y 25 de agosto, respectivamente. Del 26 al 28 de agosto será la adquisición de datos en el valle de Ojos Negros; los tres días siguientes se hará el procesamiento e inversión de datos, por método; el 2 de septiembre la inversión conjunta 2D de datos eléctricos y sísmicos, y finalmente el 3 de septiembre los estudiantes presentarán todos los resultados.

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Palabras clave: Geofísica Aplicada, escuela de verano, GES,

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