Ciclón tropical Enrique, crónica del 25 al 30 de junio




Ciencias del mar y de la Tierra

Figura 1. Trayectoria, intensidad y precipitación asociada al huracán Enrique. Fuente: Servicio Meteorológico Nacional.

El huracán Enrique fue el quinto ciclón tropical en el océano Pacífico que se presentó durante la temporada 2021 (del 25 al 30 de junio, figura 1). Días antes, se publicaron los primeros boletines de su posible formación. Al compararlo con los primeros ciclones de la temporada, Enrique fue diferente pues alcanzó el noroeste de México. Mantuvo su centro de circulación a menos de 250 kilómetros (km) de la costa y en su punto más cercano (figura 2, elaborada en el CICESE), el 27 de junio, se encontró a 70 kilómetros de Jalisco como un huracán (categoría 1) con 150 km/h en magnitud de viento sostenido. Como el radio de vientos para tormenta tropical alcanzaba 162 km, una parte de esta intensidad se localizó sobre los estados de Colima y Jalisco. Por cambios en la estructura del ambiente atmosférico, el movimiento posterior de Enrique fue hacia la península de Baja California.

Figura 2. Posición de Enrique por la noche del 27 de junio. El círculo gris representa la dimensión del radio de vientos en intensidad de tormenta tropical mientras que el círculo interno los vientos de huracán. Los rectángulos blancos son parte del pronóstico oficial del Centro Nacional de Huracanes, correspondiente.

Al ir cruzando el sur del Golfo de California, Enrique se debilitó lentamente y disipó sobre el sur de la península. Como se puede observar en la figura 3, la estructura interna presentaba una concentración de nubosidad densa en forma de un anillo alrededor del centro de circulación, que es un elemento importante al determinar la posición de un ciclón tropical. Las imágenes cubren el periodo desde las 9 de la mañana hasta las 5 de la tarde, cada hora. Entonces, por una parte, la nubosidad que se presentó sobre la península responde al forzamiento del ciclo solar así como al incremento en la humedad asociada a la llegada del ciclón tropical. Estas condiciones resultaron ser favorables para que varias regiones desarrollaran grupos organizados de nubosidad y lluvias en Baja California Sur.

 

Figura 3. Imágenes del satélite GOES (banda visible) elaboradas en el CICESE el 29 de junio. Las líneas amarillas representan contornos de elevación del terreno cada 250 metros; los símbolos en color son reportes de estaciones meteorológicas (rojo), barcos (azul) y aeropuertos (verde).

La figura 1 utiliza reportes diarios de una red de más de 1,200 estaciones que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) tiene en el país. Con esta información se generan mapas para determinar la distribución de lluvia y para el periodo de interés, 25 al 30 de junio, sitios en la costa de Michoacán y Jalisco acumularon entre 362 y 542 milímetros (mm, equivalente a litros de agua por metro cuadrado) mientras que en Nayarit, sur de Sinaloa y Baja California Sur las acumulaciones no rebasaron los 150 mm. En este último estado, el valor máximo fue 124 mm en Santiago, una población de 644 habitantes (censo 2020) a 70 km al noreste de Cabo San Lucas. Una contribución importante a esta lluvia es la circulación de Enrique que en la madrugada del 30 de junio tenía su centro a 65 km al noreste de Santiago. Gracias al apoyo del SMN, por medio del I.Q. Adolfo Portocarrero Reséndiz de la Subgerencia de Monitoreo Atmosférico Ambiental, se elaboró una tabla con los reportes (ordenados de mayor a menor) del 29 de junio al 1 de julio para mayor información. En un pluviómetro manual de la unidad La Paz del CICESE se recibieron 13 mm, la mayor parte de ellos en un periodo de 12 horas. De acuerdo a una nota de periódico local, aunque no tan abundantes, las lluvias fueron de beneficio al sector ganadero así como para los acuíferos de la región.

Figura 4. Imagen del radar meteorológico en Cabo San Lucas, 12:30am del 30 de junio. La escala de colores es reflectividad, una forma de determinar la intensidad lluvia, tonos amarillos son regiones de mayor intensidad.

La figura 4 muestra la detección del radar con reflectividad moderada (37-50 dBZ) en una región que entre otras poblaciones, en la costa sureste frente al Golfo de California, cubre a Santiago. Este radar es de la Comisión Nacional del Agua y opera desde marzo de 2021 (comunicado de prensa). Uno de sus objetivos es auxiliar al personal del SMN en la detección de regiones de precipitación intensa durante la aproximación de ciclones tropicales y el evento asociado a Enrique representó una de las primeras oportunidades de utilizarlo de esta forma operativa. Además, los datos del radar pueden ser utilizados por el personal del Centro Nacional de Huracanes para determinar la posición, estructura, movimiento y estructura del ciclón tropical, y complementa la información del satélite geoestacionario, como en el ejemplo de la figura 3. En tiempo real, las 24 horas del día, los productos digitales de este radar están disponibles por medio del sitio https://smn.conagua.gob.mx/es/observando-el-tiempo/radares-meteorologicos-separador/visor-radares.

En total, relacionado al desarrollo del ciclón tropical Enrique, se emitieron 23 boletines con pronóstico de movimiento e intensidad. De ellos, 14 incluyeron avisos de alerta a la población en las zonas costeras de Michoacán hasta Nayarit, mientras que solamente se emitieron cinco avisos para Baja California Sur, con intensidad de tormenta tropical, desde Cabo San Lucas hasta Los Barriles (23.68°N, 109.70°W).

Palabras clave: ciclón, huracán Enrique, Luis Farfán

anterior