Académicos del CICESE buscarán la posible conexión entre acuíferos explotados y sistemas geotérmicos




Ciencias del mar y de la Tierra

Investigadores de los departamentos de Geología y Geofísica Aplicada del CICESE trabajarán durante un año en un proyecto que busca encontrar una posible conexión entre los acuíferos que están siendo explotados y los sistemas geotérmicos en zonas de Michoacán y Guanajuato.

El Dr. Diego Ruíz Aguilar, investigador por Cátedra CONACYT en el Departamento de Geofísica Aplicada y responsable técnico del proyecto, indicó que con él se pretende atacar a la demanda de uso de agua geotérmica*. Además, su trascendencia radica en que van a sistematizar los análisis de las condiciones hidrogeológicas de zonas geotérmicas utilizando técnicas innovadoras para generar líneas bases ambientales, con lo que serán pioneros en México en este tipo de estudios.

 “Cuando exploramos los sistemas geotérmicos es fundamental analizar las condiciones hidrogeológicas, porque si bien buscamos una zona que esté caliente en el subsuelo también necesitamos un fluido que nos transporte ese calor”, compartió.

Algunos de los objetivos específicos del proyecto son: determinar la influencia de fluidos geotérmicos en acuíferos explotables ubicados en la zona de estudio; definir la geometría de los acuíferos explotables y de los sistemas geotérmicos que puedan estar relacionados; estimar parámetros hidráulicos de los acuíferos explotables que puedan estar relacionados con los sistemas geotérmicos, y actualizar los modelos hidrogeológicos conceptuales para algunas de las partes de zonas de estudios.

Del Departamento de Geología participarán los doctores Luis Alberto Delgado Argote, quien realizará el reconocimeinto geológico-estructural y desarrollará un modelo conceptual geológico; Loic Peiffer y Claudio Inguaggiato, quienes serán los responsables en generar mapas de distribución espacial de características geoquímicas, así como bases de datos de resultados de laboratorio, y Thomas Gunter Kretzschmar, quien desarrollará perfiles hidrogeoquímicos.

Por su parte, el Dr. Diego Ruíz será el encargado de realizar el modelado inverso en 1D y 3D de los datos geofísicos recolectados y de la interpretación de los modelos de resistividad generados con base en la información geológica, geoquímica e hidrogeológica, así como otras actividades de coordinación y entrega de reportes técnicos.

Dentro del proyecto también colaborarán los doctores Claudia Arango Galván, del Instituto de Geofísica de la UNAM y  Eduardo Emilio Sánchez, de la Universidad de Tübingen, en Alemania.

El proyecto es financiado por el Fondo Sectorial de Investigación y Desarrollo sobre el Agua CONACYT-CONAGUA. Se desarrollará en dos etapas, de seis meses cada una; la primera se enfocará en adquirir datos geoquímicos, geológicos, hidrogeológicos y geofísicos.

“Para la primer salida a campo iremos con los colegas geoquímicos a censar y muestrear aguas de pozos de la CONAGUA, muestras que se analizarán en el Sistema de Laboratorios Especializados (SLE). También tomaremos ciertas mediciones de algunos parámetros fisicoquímicos, entre otras actividades, tales como visitar las instalaciones de pozos para seleccionar cuáles presentan las condiciones óptimas para, en una segunda salida, realizar pruebas de bombeo”.

Dijo sentirse emocionado de haber ganado la convocatoria, ya que esto les permitirá obtener un nuevo sensor geofísico que funciona para adquirir señales magnetotelúricas de súper alta frecuencia, lo que se denomina método radiomagnetotelúrico. Indicó que el CICESE será el primer centro de investigación de México en utilizar dicho método.

La segunda y última parte del proyecto estará dedicada al procesamiento, análisis e interpretación de los datos adquiridos. Al terminar las dos etapas se brindarán cursos de capacitación y actualización a funcionarios de la CONAGUA.

“La CONAGUA realiza informes de disponibilidad de acuíferos que va actualizando año con año y en los que hay mucha información valiosa. Sin embargo, algunas técnicas ya no son las más innovadoras. Creemos que nosotros, como institución, podemos apoyar en transferir el conocimiento que vayamos adquiriendo para que puedan utilizarlo en sus informes y labores de gestión y administración del agua”.

En este proyecto existen muchos retos operativos. Uno de ellos es la violencia que se vive en los municipios de Michoacán y Guanajuato. La colaboración con colegas de la UNAM y la comunicación directa con personal de la CONAGUA será clave para este punto, ya que ellos podrán guiarlos por los espacios más seguros.

Otro reto es la situación de pandemia por covid-19. En este sentido, Diego Ruiz indicó que sus acciones se guiarán respetando las indicaciones por parte de las autoridades sanitarias de cada región.

A pesar de las situaciones antes mencionadas, también este proyecto brinda grandes oportunidades. Por un lado, la posibilidad de una vinculación más directa con la CONAGUA. Por otro lado, la oportunidad de establecer la metodología del flujo de trabajo para caracterizar la conexión entre acuíferos y sistemas geotérmicos en otras áreas, como en Baja California.

 

 

 

*Las otras cinco demandas, además del uso de agua geotérmica establecidas por la CONAGUA en dicha convocatoria fueron las siguientes: Proyectos de investigación e incidencia en la restauración y conservación funcional de los acuíferos sobrexplotados del semiárido mexicano; Diagnóstico general de operación de plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) municipales con influencia industrial conforme a la NOM-001-SEMARNAT-1996 y Condiciones Particulares de Descarga (CPDS); Clasificación de los humedales RAMSAR de la región centro de la República Mexicana; Evaluación de la eficiencia de sistemas de tratamiento de aguas residuales porcícolas e impacto en el acuífero por el reúso en riego agrícola en los estados de Sonora, Yucatán y Jalisco, y Pronóstico meteorológico de corto plazo en zonas urbanas.

Palabras clave: acuíferos, Ruiz, sistemas geotérmicos, CONAGUA

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