Es necesario posicionar los nuevos programas educativos para atender lo que requieren las empresas


Su baja demanda preocupa, señala el rector de la UABC, quien egresó del CICESE



Egresados distinguidos

Los datos del Foro Económico Mundial y de la OCDE son muy reveladores respecto a cómo vive México la desigualdad educativa y a lo que pueden hacer las instituciones de educación superior para reducir esta inequidad.

Para muestra, dos referencias: Por un lado, muy pocos estudiantes y trabajadores tienen las competencias necesarias para desenvolverse con éxito en la era digital. Por otro, 83% de las personas de 25 a 64 años de edad con educación universitaria en el campo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) están empleadas; sin embargo, los estudiantes de carreras relacionadas con estas tecnologías solo representan 5% de los nuevos ingresos en este nivel educativo.

Estamos hablando de dos brechas enormes en la sociedad actual que representan un reto muy importante para universidades como la UABC, cuyo rector, Luis Enrique Palafox Maestre, es egresado del doctorado en Ciencias de la Computación del CICESE, y con quien tuvimos oportunidad de charlar con motivo del encuentro de egresados de la División de Física Aplicada que se organizó aquí a finales de octubre.

De entrada, dijo que el reto más grande de la universidad “es mantener vigentes nuestros programas educativos de licenciatura y de posgrado; que sean pertinentes a las necesidades regionales, del país y del planeta. Porque lo más lamentable que pudiera hacer una universidad es egresar a personas que no tengan en dónde desarrollarse laboralmente”.

Señaló que uno de los temas de preocupación en los últimos dos años ha sido el surgimiento de nuevas tecnologías como la automatización de procesos y la inteligencia artificial. En la sociedad, la pregunta que surge es si estas tecnologías van a substituir las fuentes de empleo que conocemos en la actualidad.

De acuerdo al Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), para 2027 las computadoras y los algoritmos harán 92% de las tareas o los beneficios productivos. “Esto puede ser interpretado como una amenaza, pero más bien debe abordarse como una oportunidad. Las oportunidades se deben traducir en un proceso de re educación de los individuos, que debe ser acompañado de un análisis de qué habilidades van a ser demandadas por los sectores productivos”, apuntó el rector.

Consideró que el fenómeno de relocalización de las cadenas productivas (también llamado near shoring) representa una oportunidad histórica para nuestro país, y muy específicamente para la frontera norte. Por ello, la UABC, al analizar el entorno en cuanto a los requerimientos de organizaciones y empresas que están buscando esta relocalización, ha identificado oportunidades importantes en biotecnología, semiconductores, en la industria aeroespacial y, en general, en la industria de la transformación.

Estas empresas, agregó, ya no buscan mano de obra barata como ocurría hace algunos años (el caso de las maquiladoras, que siguen operando en Baja California). Ahora buscan habilidades de mayor nivel. “Justamente la oferta de programas de licenciatura y de posgrados altamente especializados presentan una oportunidad importante para proveer el talento necesario para incrementar el avance social y económico de la región”.

¿Y qué buscan estas grandes corporaciones trasnacionales? Según el WEF, el factor más importante de desarrollo y crecimiento de estas grandes compañías es la adopción de tecnologías de frontera. Le siguen la digitalización de los procesos, y en tercer lugar la adopción de medidas de impacto ambiental.

Por ello, si lo que se busca es tener mayor impacto e integrarse en los procesos productivos de las empresas, es fundamental que las personas desarrollen este tipo de cualidades. ¿Cuáles? “En cuanto a adopción de tecnologías, en los últimos cinco años, los aspectos más relevantes, fundamentales, son las nuevas plataformas y apps, el desarrollo de la fuerza de trabajo mediante nuevas tecnologías, y la analítica de datos”, señaló el doctor Palafox.

Pero este precisamente es uno de los principales retos que tienen las instituciones de educación superior en México. La UABC, por ejemplo, ha incrementado la oferta de programas educativos en las áreas de las TIC, pero la demanda no sube.

El rector de esta casa de estudios puso como ejemplo la nueva licenciatura en Ciencia de Datos que abrió la UABC en la Facultad de Ciencias, en Ensenada.

“Este año a nivel estatal tuvimos en la universidad una demanda de 28 mil 421 solicitudes (de) jóvenes que egresan de bachillerato en Baja California o que emigran de otros estados de la república e incluso de otros países. De éstas, solo 22 personas solicitaron ingresar al programa de Ciencia de Datos, lo cual es motivo de preocupación, pero también nos debe obligar a hacer un trabajo más fuerte en el posicionamiento de estos programas, no solamente en el bachillerato sino en las etapas tempranas. Hay brechas importantes en los niveles educativos previos, desde la educación básica, que está dividiendo el desarrollo de vocaciones científicas y tecnológicas en estas áreas, y parte de nuestra labor va canalizada en acercarnos a los niveles educativos previos”, indicó.

En términos más generales, otro estudio de la OCDE señala que en los próximos cuatro años las fuentes de empleo se van a desplazar hacia análisis de datos, y a tecnologías para mitigar el cambio climático, manejo del medio ambiente, en biotecnología, seguridad alimentaria, plataformas digitales y desarrollo de apps, tecnologías de salud, educación y fuerza laboral, así como realidad aumentada y realidad virtual.

“Hacia estas áreas tendríamos que estar viendo; en cómo vamos a formar personas de los diferentes niveles: técnicos, personas con nivel licenciatura, maestría y doctorado”, apuntó. Pero la realidad en la UABC es que “gran parte de la demanda va a derecho, contaduría, administración. En ingenierías hay una demanda importante, pero se divide en muchos programas. Sin embargo, la más grande va a los programas de salud, principalmente medicina”.

La situación de la UABC se critica, año con año, cada vez que se publican los resultados de los exámenes de admisión. Traducido en números, en 2023 la universidad tuvo 25 mil 750 espacios disponibles en todos sus campus, y recibió 28 mil 428 solicitudes.

“Tuvimos nivel de aceptación de 72%, que es de las más altas en el país, pero 28% (no aceptados) de 28 mil (solicitantes) representa una cifra importante de más de 7 mil jóvenes que no lograron ingresar a la universidad. De esos 7 mil, más de 5 mil iban para la carrera de medicina. Eso complica el escenario, pues la Ley General de Educación Superior publicada en 2021 establece la obligatoriedad de la educación superior; es decir, que en algún momento dado tendremos que generar condiciones para que las universidades aceptemos a todos los estudiantes, lo cual es complicado si todos siguen prefiriendo medicina o derecho, o alguna de las carreras con mayor demanda”.

En contraste, en ingeniería quedaron 700 vacantes a nivel estatal en esta convocatoria; también en Ciencia de Datos, como ya se explicó, e incluso en algunas áreas de humanidades y ciencias sociales. En Ensenada, en la FCAyS se abrió una licenciatura en Inteligencia de Negocios, que también es una nueva tendencia, y quedaron vacantes pues la demanda no despega, según explicó el rector.

Volviendo a la oportunidad que significa el near shoring, el Dr. Palafox Maestre dijo que el talento de las personas es, sin duda alguna, el principal catalizador para atraer inversiones; pero no el único. Otras condiciones son la infraestructura de la región en cuanto a energía, conectividad, nivel de innovación, nivel educativo y servicios.

Baja California tiene un gran problema con la disponibilidad de agua, sobre todo en la zona costa, pero tiene mucho talento, tanto que a nivel nacional se posiciona en tercer lugar, atrás de Nuevo León y Querétaro, como una de las economías más preparadas para la innovación.

Pero hablar de talento no solo se refiere a habilidades técnicas; también tiene que ver con habilidades sociales, habilidades blandas, socio emocionales, que son fundamentales. Estas engloban: adaptarse a los cambios, habilidades interpersonales como trabajo en equipo, el saber comunicarse, saber expresarse, y el saber mediar y resolver conflictos, desde personales hasta en lo profesional.

Las personas que tengan este tipo de herramientas, comentó el rector, que son herramientas que se desarrollan, van a tener mayor impacto y éxito en su desarrollo profesional. Ofreció un ejemplo personal: “A nivel posgrado parece que ya no se mejoran o modifican, pero aquí en el CICESE fue donde pude desarrollar y pulir estas habilidades. Al día de hoy puedo decir que me faltan habilidades por trabajar, lo digo con humildad, pero nunca se deja de aprender y el posgrado, en esas presentaciones de avances de tesis, se aprende mucho más que de los temas que aborda el proyecto de investigación en la maestría o el doctorado”.

Este aprendizaje abarca el pensamiento crítico, saber programar y trabajar con herramientas digitales o tecnológicas (no desarrollarlas), diseño en manufactura. Además, “consideren la posibilidad en algún momento de tomar algún programa de formación en dirección y liderazgo, no para ocupar un cargo administrativo, sino porque ayuda en la vida diaria, hasta para presentar una propuesta de investigación o para trabajo académico en grupo”.

Por otro lado, comentó que los observatorios laborales permiten analizar las vacantes de trabajos altamente demandados y la oferta de empleos mejor pagados, y en ellos destacan siempre las plazas que se dedican a darle forma a las empresas. Pero un ingeniero en aprendizaje automatizado también está en una posición importante.

“Veo los requerimientos y conociendo el contexto del CICESE y del posgrado particularmente en Ciencias de la Computación, veo que cualquier persona de aquí puede cumplir con estos requerimientos de formación”, aseguró el doctor Palafox, quien asistió al encuentro de egresados de Física Aplicada para presentar la charla “La formación de vocaciones en ciencias e ingenierías”.

- Usted como egresado del CICESE, ¿cómo siente la preparación que le dieron aquí?

“Desde la perspectiva personal, estoy muy orgulloso de ser egresado del CICESE, tengo un gran sentido de aprecio y gratitud por esta institución. El día de hoy siento mariposas en el estómago porque me siento muy emocionado de regresar a esta que considero mi casa, una institución a la que le tengo un profundo agradecimiento.

“Cuando hablamos de instituciones, lo más importante son las personas que forman parte de ellas. Siento una gran gratitud por todas las personas que me apoyaron durante este proceso formativo del doctorado, que más allá de la disciplina, de la investigación en ciencias de la computación, que es de donde yo egresé, se siguen desarrollando aquí las habilidades socio emocionales, que son muy importantes para el ejercicio de la vida profesional. El agradecimiento hacia el CICESE es profundo y es eterno”.

- Las relaciones entre la UABC y el CICESE históricamente han sido muy buenas. Ahora con usted a la cabeza de la universidad, ¿esto puede reforzarse todavía más? ¿cuáles son los planes?

"Totalmente. No concibo a la UABC sin la existencia del CICESE. Gran parte de la planta académica de esta universidad, particularmente en Ensenada, está integrada por egresadas y egresados del CICESE".

Palabras clave: Palafox Maestre, egresado, rector UABC

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