El florecimiento algal nocivo de enero de este año, el más impactante ocurrido en México




Vinculación

Por sus repercusiones económicas y sociales, el florecimiento algal nocivo (FAN) que se ha presentado este año a partir de enero en el alto Golfo de California, ha sido el más prolongado, intenso y perjudicial para México.

En esto coincidieron las autoridades del sector, investigadores y los productores al realizarse el “Taller de discusión sobre el Florecimiento Algal Nocivo (FAN) de enero de 2015 en el alto Golfo de California”, el pasado 10 de julio en instalaciones del CICESE.

Al dar un contexto sobre este florecimiento, el más impactante que ha ocurrido en México, el Dr. Ernesto García Mendoza, coordinador de la Red de Investigación sobre Florecimientos Algales Nocivos (RedFAN) y responsable del Laboratorio FICOTOX del CICESE, indicó que el 13 de enero tuvieron conocimiento de una mortandad masiva de aves y de lobos marinos cerca del muelle de San Felipe.

Dijo que los primeros análisis indicaron la presencia de una saxitoxina, que es un tipo de toxina paralizante PSP. Las condiciones hidrográficas permitieron que el FAN se extendiera incluso a una localidad tan alejada como Bahía de los Ángeles, donde se documentaron los primeros casos en Baja California de personas intoxicadas por esta toxina.

El 17 y 18 de enero, personal del CICESE realizó un muestreo en una red de estaciones localizadas al sur de San Felipe, y recorrieron la playa entre esta localidad y Puertecitos para contabilizar la mortandad de pelícanos, patos, delfines y lobos marinos, extraer muestras y analizar la concentración de ficotoxinas.

En esta labor participó personal del CIBNOR, del CICMAR, del CICY y colaboraron también el INE y la PROFEPA.

Al cabo de seis transectos, el número de aves muertas contabilizadas fue, en promedio, de 146 por kilómetro, con una desviación estándar de más-menos 84 aves. El promedio de delfines por kilómetro fue de 2.26, con una desviación de más-menos 1.5 animales.

Considerando estos parámetros estadísticos, el total en una línea de playa de 80 kilómetros podría haber llegado, en el mayor de los casos, a 17 mil aves muertas y 300 delfines, y en el menor, a 5 mil aves y 56 delfines. Estos organismos murieron por haber consumido sardina que, a su vez, se habían alimentado de una microalga llamada Gymnodinium catenatum, la cual produce esta saxitoxina que ha estado presente en otros moluscos bivalvos del alto Golfo de California, incluida la almeja generosa.

Dijo que periódicamente en el Laboratorio FICOTOX reciben muestras de esta almeja provenientes de campos al sur de San Felipe, y contabilizan la abundancia de G. catenatum. Antes del florecimiento, entre enero de 2014 y enero de 2015, las concentraciones variaban entre 2 mil y 4 mil células por litro. Al presentarse el evento en enero de este año, los conteos llegaron a 200 mil células por litro, lo que provocó que se decretara una veda precautoria para esta almeja.

La veda, según explicó la Lic. Minerva Pérez Castro, directora de la empresa Atenea del Mar, una de las principales exportadoras de almeja generosa en el estado, provocó que se perdiera la mejor temporada para comercializar este producto, que es la celebración del año nuevo chino. Paralizó toda la cadena productiva (plantas, prestadores de servicios, proveedores de insumos), endeudó a los productores por el cierre de las exportaciones durante seis meses y se perdieron las fuentes de empleo, pues en los campos no había actividad para quienes extraen almeja.

En un segundo tipo de impactos provocó la pérdida de los mercados y la disminución de su valor, porque hoy China consume almeja generosa coreana. El precio más alto al que se cotizó el producto mexicano fue de 9 dólares; hoy, si consigues vender algo en China, te pagan 3 dólares, porque el producto coreano es más chico, de menor calidad, y depreció el valor global. ¡Pero el mercado ya se acostumbró a eso!

Se perdió también la credibilidad de los productores mexicanos, pues mes con mes, dependiendo de los muestreos que se hagan, se determina si puedes o no exportar.

Esto de abrir y cerrar polígonos dependiendo de si pasan o no las pruebas de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) genera, a su vez inestabilidad laboral y un incremento en la pesca ilegal porque esta comisión no tiene un padrón exacto de permisionarios en la zona del alto Golfo de California. Y esto lo reconoció en esta reunión el Dr. José Luis Sánchez Osorio, líder estatal del Programa de Marea Roja y del Programa Mexicano de Sanidad de Moluscos Bivalvos (PMSMB) en Baja California.

La Lic. Minerva Pérez presentó un padrón de permisionarios que ha elaborado con base en datos del sector Pesca y de entrevistas con los mismos productores. Contabilizó 26 permisionarios, 68 embarcaciones y 340 empleados directos, es decir, personas que están directamente en los campos pesqueros, “más los que faltó localizar”.

Falta considerar choferes, personal en las plantas que reciben el producto y otros puestos. “Al padrón anterior hay que multiplicarlo por 5, y ese es más o menos el universo de personas que se han visto afectadas directamente con este evento”, señaló.

Se refirió también al costo que tiene mantener las áreas certificadas, es decir, el costo de los análisis que hace la COFEPRIS. El costo en campo, dijo, es de 30 mil pesos mensuales, pero el costo de una planta que hace sus análisis para su posterior certificación, es de 46 mil 840 pesos al mes. Esto es, en un año, más de medio millón de pesos.

Y consideró que la COFEPRIS se está excediendo en la aplicación de la norma, pues a pesar que 90 por ciento de la producción se exporta a China, aplica los requerimientos que, a su vez, exige la Food and Drug Aministration (FDA) de Estados Unidos, y que son específicos para exportar a este país. “China no exige tanto”, aseguró.

Antes, el secretario de Pesca de la entidad, Lic. Matías Arjona, había dicho: “Sabemos que tendremos que enfrentar retos de comercialización, de ser posible en la búsqueda de nuevos mercados para productos como la almeja generosa, y estamos dispuestos a contribuir con lo que esté de nuestra parte en ese propósito.”

Y pidió a los productores: “Tengan la seguridad de que estaremos atentos a lo que aquí se exponga, y cuenten con nuestro respaldo para normalizar lo antes posible las pesquerías afectadas”.

Por su parte, el director general del CICESE, Dr. Federico Graef Ziehl, ponderó la importancia de que se organice este taller aquí, pues permite al sector académico, por un lado, la vinculación con autoridades del gobierno del estado, y por otra, la vinculación con el sector productivo.

Y definió que el reto para los investigadores del CICESE es llegar a elaborar un pronóstico, dadas las condiciones del océano, de si va a ocurrir o no un florecimiento algal nocivo. Una predicción así, agregó, permitiría a los productores estar preparados para afrontar las consecuencias, y a las autoridades tomar las medidas respectivas.

En el taller participaron también como ponentes el Dr. José Luis Sánchez Osorio, líder estatal del Programa de Marea Roja y del PMSMB; la M.C. Jennifer Medina Elizalde, del Laboratorio FICOTOX-CICESE, así como el Dr. David Rivas Camargo, investigador del Departamento de Oceanografía Biológica del CICESE.

Palabras clave: florecimiento algal nocivo, fan, Ernesto García, Secretaría de Pesca

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