Semillas viajeras: del CICESE al cultivo en el mar


La Cooperativa Ensenada ha recibido 32 mil semillas repartidas en tres entregas



Ciencias del mar y de la Tierra

Son tan pequeñitas que se perciben apenas como puntitos en el agua. Aunque miden menos de un centímetro, estas semillas de abulón rojo (Haliotis rufescens) están por emprender una travesía que inicia en el Laboratorio de Producción de Abulón del Departamento de Acuicultura del CICESE y termina en Isla San Jerónimo, pasando por El Rosario y Punta Baja, en Baja California.

Dos técnicos del laboratorio, supervisados y apoyados por la doctora Fabiola Lafarga de la Cruz, investigadora del CICESE, colocaron 15 mil semillas en canastas que depositaron en dos grandes hieleras que después llenaron con el agua de mar filtrada y microalgas bentónicas, el alimento favorito de los abulones.

Esta es la tercera entrega que hacen a la Cooperativa Ensenada, que tiene un permiso de acuicultura de fomento y la infraestructura para el cultivo de abulón pero le falta el principal insumo: la semilla.

La doctora Fabiola Lafarga comentó que la semilla recién entregada tardó ocho meses en alcanzar la talla que tiene. Aunque a simple vista es pequeña, ya es lo suficientemente fuerte para que el 98 por ciento sobreviva su traslado a las instalaciones en mar de la cooperativa.

Dicha semilla será engordada en mar, alimentada del alga fresca Macrocystis pyrifera, hasta alcanzar la talla para repoblamiento o bien su venta comercial, un medallón de ocho a 10 centímetros.

En los últimos dos años, la Cooperativa Ensenada ha recibido 32 mil semillas repartidas en tres entregas parciales. Así se decidió porque al principio no tenían la certeza de que la semilla sobreviviría el traslado, ahora saben que sí.

Las entregas forman parte del convenio de colaboración que la Cooperativa Ensenada tiene con el CICESE. Como parte de ese mismo convenio también se están capacitando los dos técnicos, con la intención de que dominen el proceso de producción de semilla para después replicarlo en las instalaciones de la cooperativa en Punta Baja.

En la última parte de su trayecto, las semillas viajaron en lancha hasta Isla San Jerónimo, donde se integraron a un sistema de maricultivo. Ahí estarán hasta que sean cosechadas.

Las dos grandes hieleras con las 15 mil semillas están listas y montadas en la parte trasera de una camioneta blanca que tiene el logo de la Cooperativa Ensenada. Las puertas se cierran y es hora de partir.

Después de la travesía, la Cooperativa Ensenada informó con evidencia fotográfica que el viaje fue un éxito y así se abren nuevas posibilidades para el cultivo de abulón rojo, una especie cuya población está en deterioro.

Palabras clave: abulón, semillas, cooperativa, maricultura

anterior