Periodismo de ciencia: mostrar lo negro, lo blanco y lo gris




Vinculación

Desde la reflexión del rol de periodistas, científicos y comunicadores institucionales hasta la propuesta de una metodología que favorezca el diálogo entre esta tercia de actores, para lograr un mejor periodismo de ciencia a favor de las audiencias, fue la tónica del taller impartido por Aleida Rueda Rodríguez, en instalaciones del CICESE y virtualmente, el pasado19 de mayo.

Bajo la premisa de trabajar para la gente, por el interés público, porque necesitamos ciencia para tomar mejores decisiones; lograr cambios de actitudes, comportamientos y posicionamientos, así como exigir políticas públicas basadas en ciencia que contribuyan a mejorar nuestra calidad de vida, Aleida Rueda resume su propuesta metodológica en cuatro acciones: entender cómo funciona la ciencia, vincularla con intereses ciudadanos, narrarla a públicos no especializados e investigar cómo hacer todas las anteriores.

El taller “Periodismo de ciencia. Diálogo entre periodistas y científicos a favor de las audiencias”, se impartió para celebrar el 23º. aniversario de la publicación electrónica TODoS@CICESE, en alianza con la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia (RedMPC), nodo Baja California, y la Asociación de Periodistas de Ensenada.

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Aleida Rueda, especializada en el área con 17 años de experiencia como creadora de contenidos periodísticos en temas de ciencia, salud y medio ambiente para medios impresos, radio, televisión e internet, cofundadora de la RedMPC y presidenta de ésta de octubre de 2019 a enero de 2022, desarrolló el taller planteando preguntas, mostrando ejemplos e invitando a los participantes a reflexionar en qué se falla y cómo se puede trabajar mejor en un esquema ganar-ganar.

Los cómo del periodismo y la ciencia

¿Por qué fallamos?, inquirió la colaboradora de SciDev.Net, Salud con Lupa y la Fundación Gabriel García Márquez: los científicos por negarse a hablar con los medios debido a alguna mala experiencia con periodistas; los periodistas por la insuficiente profundidad y rigor en las coberturas sobre ciencia, propiciadas por la falta de profesionalismo, apoyo y tiempo; los comunicadores institucionales porque contribuyen al distanciamiento, carecen de recursos y tienen sobrecarga de funciones.

La también editora y encargada de la Unidad de Comunicación del Centro de Ciencias de la Complejidad de la UNAM, además, destacó que los científicos fallan en el lenguaje (entre más difícil, es mejor), por asumir una jerarquía epistémica (si no estudiaste ciencia, no lo entenderás), por replicar el modelo del déficit (del que sí sabe al que no) y no valorar al comunicador.

Los periodistas también fallan en el lenguaje (que suene increíble, aunque no lo sea), en buscar la primicia antes que la verificación, por falta de rigor, por ponderar el principio de autoridad (lo dice el científico) y porque falta un proceso de investigación. Las oficinas de comunicación también fallan por ponderar la autoridad, no la ciencia, por centrarse en la promoción (cuidar el prestigio), replicar el modelo del déficit y el principio de autoridad (lo dice el científico).

Y es que, apunta Aleida Rueda, habría que preguntarse para quién trabaja cada uno: el científico ¿para saciar su curiosidad?, ¿para la institución?, ¿para el S.N.I?, ¿para las revistas arbitradas?, ¿para tener estudiantes?; el periodista ¿para el medio, el editor, los expertos, la publicidad?; los comunicadores ¿para la institución?, ¿para el jefe en turno?

Todos deben trabajar para la gente, enfatiza Aleida Rueda, y propone para no fallar que los científicos entiendan cómo funciona el periodismo; que los periodistas entiendan cómo funciona la ciencia y los comunicadores contribuyan a que lo anterior suceda: que científicos y periodistas se entiendan y respeten mutuamente.

Al abundar acerca del qué hacer, Aleida Rueda insistió en la necesidad de que los científicos entiendan que existe el periodismo especializado, que se requieren respuestas inmediatas, que se responde a la coyuntura, se busca lo noticioso, debe ser independiente, está obligado contrastar, verificar, dar contexto a la información, cuenta historias.

También que los periodistas entiendan cómo funciona la ciencia, que es lenta, un proceso, con pocos “grandes descubrimientos”, no necesariamente con aplicaciones inmediatas, hay incertidumbre, como actividad humana responde a intereses políticos, económicos, institucionales, no es “divertida”, trabaja con método, mide la evidencia, genera papers. Y que las oficinas de comunicación contribuyan a ambas cosas: deben ser profesionales de comunicación, conocer a la institución y a su comunidad, trabajar con enfoque institucional, no solo por el “prestigio” de la institución, ser honestos ante el público.

Periodismo no es sinónimo de divulgación

En su oportunidad, Aleida Rueda hizo una clara diferencia entre lo que es el periodismo de la ciencia y la divulgación científica, que se complementan en su propósito de comunicar ciencia, pero que tienen propósitos, fuentes y una narrativa particular. El periodismo requiere de diversas fuentes, en la divulgación el científico es la fuente; el periodismo incomoda, la divulgación enamora.

Al respecto, profundizó en el periodismo de ciencia watchdog, aquél que revela injusticias, conflictos de interés, que contradice las declaraciones de las autoridades, que explica para tomar decisiones, que ayuda a evaluar la evidencia científica, denuncia abusos de poder, cuestiona políticas institucionales, evita que caigamos en bulos (falsedad articulada deliberadamente para que sea percibida como verdad, con un fin especifico).

“Necesitamos periodismo de ciencia para mostrar a la ciudadanía historias más realistas de cómo se genera el conocimiento y sus implicaciones sociales con todo lo negro, lo blanco y lo gris”.

Periodismo tradicional versus periodismo de ciencia

En el periodismo tradicional, dice Aleida Rueda, típicamente se identifica la historia por contar, se recurre a una entrevista como fuente de información y se publica el producto final. “Esa es la ruta rápida y fácil.”

El periodismo de ciencia profesional conlleva un proceso de investigación mínimo necesario para contar bien la historia periodística: identificada la historia; seguir una metodología que incluya una tabla de intereses ciudadanos y preguntas; detectados los puntos de interés buscar la ciencia en fuentes especializadas como los papers; realizar diversas entrevistas (no un solo “experto”); preparar el guion y definir la estructura narrativa para finalmente llegar al producto final.

“En uno o dos párrafos resume la investigación periodística que deseas hacer, asegúrate que ésta incluya: el conflicto, la ciencia y el vínculo social. Para crear y proponer historias se recomiendan temas coyunturales, que aborde temas y fenómenos que afecten a sus lectores, que el público pueda sensibilizarse, que sean temas cercanos a realidad y fuentes accesibles. No olvides incluir a las ciencias sociales”, recomendó la tallerista.

Con el ideal de aportar a la profesionalización del periodismo de ciencia, Aleida Rueda recomendó diversos sitios que ofrecen recursos que abonan al ideal, entre otros: la RedMPC; la Red Internacional de Periodistas (IJnet, por sus siglas en inglés); la Sociedad de Periodistas Ambientales (SEJ, por sus por sus siglas en inglés); la Red de Ciencia y Desarrollo (SciDevNet, por sus siglas en inglés); TheOpenNotebook.

De izquierda a derecha, de pie: Ulises Cruz, Angtélica Lomelí, Norma Herrera, Aleida Rueda, Stephannie Lozano, Karla Navarro; sentado: Adrián Macías.

Palabras clave: periodismo de ciencia, Aleida Rueda, metodología, aniversario, TODoS@CICESE

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