Lorena Durán: Mentora en la Ciencia


El CICESE suma tres investigadoras en este programa del British Council



Vinculación

Por experiencia propia, la doctora Lorena Durán Riveroll, investigadora del Departamento de Biotecnología Marina del CICESE, considera que ser mentora en el programa que patrocina el British Council en México es una buena oportunidad para apoyar a las mujeres que tienen vocación por la ciencia, de acompañarlas para evitar que abandonen su carrera, y de elevar su potencial al máximo.

Junto con las doctoras Ana Laura Padilla Ortiz y Linda Viviana García Quiñonez, investigadoras por cátedra en la Unidad Monterrey (ver nota), Lorena fue seleccionada en el programa “Mentoras en la Ciencia”, una iniciativa con duración de seis meses en la que primero estarán recibiendo entrenamiento para formarse como mentoras y, en una segunda fase, trabajarán con tres mentoradas para darles acompañamiento en su desarrollo profesional.

El entrenamiento para ser mentoras ya empezó. Las tres debieron darse de alta en una plataforma en línea que contiene cinco temas principales. Cada quien trabaja a su ritmo cubriendo subtemas y exámenes para acreditarlos y pasar de uno al siguiente.

La primera reunión virtual en la que participarán las 60 mentoras seleccionadas en esta convocatoria se realizará el 12 de mayo.

La siguiente reunión de todas las mentoras será una semana después, el 19 de mayo, y así sucesivamente se irá integrando el grupo hasta que les asignen a sus mentoradas, con quienes trabajarán de julio a septiembre.

En entrevista, la Dra. Lorena relató una experiencia que asegura fue un detonante para tomar la decisión de participar en esta convocatoria del British Council y, en general, de hacer algo para evitar no solo que más mujeres dejen sus vocaciones científicas, sino de motivarlas para llevar su potencial al máximo.

“Siempre he tenido principalmente estudiantes mujeres. Estuve tres años en la UNAM y ahí fui víctima de acoso y hostigamiento, junto con mis estudiantes. Fue muy duro para ellas, para todas”, comentó. Su acosador, además de tener conductas inadecuadas, les ofrecía viajes a congresos y salidas a campo a cambio de que se convirtieran en sus tesistas. "Él tocó inapropiadamente a una de mis estudiantes. Ella me dijo que no quería volver a su laboratorio, y ahí me di cuenta de que no solo tenía que protegerlas de investigadores como él, con mucho poder, sino que también tenía que ayudar en todo lo posible para hacer (de mi espacio) un lugar seguro y agradable, que diera la bienvenida a más mujeres en la ciencia”.

Con toda certeza asegura que muchas chicas abandonan sus carreras en ciencia por este motivo. “La prueba está en que, de mis cinco estudiantes mujeres, solo una está estudiando el doctorado (aquí en el CICESE), otra acaba de obtener una beca Erasmus para estudiar en Europa porque no quiso quedarse en México y las otras tres, que podrían haber sido grandes científicas, increíblemente brillantes y capaces, me dijeron ‘ya no, ¿para pasar por lo que tú pasaste?’. Terminaron sus tesis, pero ya no se dedican a la ciencia. Reconocen que sí les interesa la investigación, pero no quieren formar parte de este mundo.

“Ahí fue cuando dije: ‘tengo que hacer algo para quienes quieren quedarse’. Y no es solo evitar que se desanimen por este tipo de cosas, sino evitar que estas cosas pasen. Y eso se logra conociendo la discriminación y el acoso, señalándolos, denunciando e informando. Por eso quiero ser parte activa en la formación de chicas que tengan vocación, darles seguridad y apoyo para que no se vayan. Que se queden en la ciencia”.

Esta pésima experiencia retrasó la carrera académica de Lorena Durán, algo que, paradójicamente, busca facilitar el programa del que ahora es mentora.

“Yo salí corriendo de ahí, pero afortunadamente interpuse tres denuncias, de las cuales una sigue adelante. Es un proceso absolutamente desgastante: son reuniones con las abogadas, sesiones con una psicóloga especialista en violencia de género, preparación de decenas de oficios, y a veces claro que me pongo a pensar: si dejara todo esto, podría usar ese tiempo en publicar más artículos o en someter propuestas de proyectos en convocatorias. Pero no lo puedo dejar porque no puedo permitir que estas cosas sigan pasando. Yo tuve suerte y estoy acá, pero muchas no, y han terminado abandonando. Por eso quiero hacer algo, y eso fue lo que me motivó a inscribirme como mentora”.

En su caso, finalmente el CONACYT la apoyó y le ofreció opciones para cambiar de institución receptora, porque es cátedra. Así fue como llegó al CICESE a finales de 2019.

Adicionalmente a las cuestiones de hostigamiento y acoso, señaló otros aspectos atávicos que también influyen para truncar las vocaciones científicas de las mujeres. Todavía es común que se piense que mejor deben casarse y dedicarse al hogar, o a tener hijos porque ya tienen edad para ello, sin que exista esa libertad de elegir, o si quieren ser las dos cosas o incluso más.

“Generalmente los hombres tienen ese abanico de posibilidades y a las mujeres no se nos ofrece: o es la maternidad o es la ciencia, pero no puedes hacer las dos. ¡Y sí puedes hacer las dos! Y puedes hacer una segunda carrera, si quieres. Y puedes tocar la guitarra, el violín o dedicarte a bailar, escribir, o lo que a ti más te guste (…) Llevar al máximo su potencial, hasta donde ellas quieran y decidan; no la sociedad, no el marido, no los papás. Que ellas puedan hacer lo que quieran y que sea su decisión. Cuando termine este entrenamiento me encantaría volver a platicar sobre si cambió, y cómo, este punto de vista”.

Considerando que son tres las investigadoras del CICESE quienes recibirán entrenamiento y participarán como mentoras en este programa, no descartó que pudieran surgir iniciativas que le den continuidad aquí, en el ámbito institucional.

“En algún momento podríamos compartir este conocimiento con otras investigadoras, porque es para el bien no solamente de la comunidad del CICESE en Ensenada o en Monterrey, sino en general para el beneficio de la sociedad”.

 

Palabras clave: Lorena Durán, Mentoras en la Ciencia, British Council, mentora

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