La preservación del medio ambiente y el desarrollo sustentable de Baja California Sur



Ciencias del mar y de la Tierra

Baja California Sur

Extensión territorial:              73,900 km2 (3.8% de la superficie del país)

Longitud de litoral:                 2,130 km (19.2% del total nacional)

Clima:                                     Semiárido

Orografía:                               Abrupta, con una cordillera central

Morfología y límites:             Peninsular, con costas en el Golfo de California y el océano Pacífico

El estado de Baja California Sur se encuentra en una península remota de México. Por sus condiciones ambientales extremas, alberga sitios de belleza única. Tiene una extensión territorial mayor que la del estado de Veracruz, pero con una fracción de la población.

Un clima semiárido y orografía abrupta limitan el uso del suelo y la acumulación de agua subterránea. Aquí dominan especies resistentes a la sequía, como los bosques de cactáceas capaces de sobrevivir con escasa precipitación y humedad que llega del océano Pacífico. Hay riqueza dispersa en oasis, cauces de arroyos y humedales costeros, donde los microclimas dan refugio a asentamientos humanos, ganado, especies endémicas y aves migratorias. Las lagunas y humedales costeros dan lugar a muchas actividades como pesca, minería de sal o cultivo de moluscos; son sitios de reproducción de ballena gris, refugio de aves migratorias y áreas de importancia ecológica por su gran biodiversidad.

En la costa del Pacífico, el Golfo de Ulloa es una de las áreas de pesca más ricas de México. En el Golfo de California, desde Cabo San Lucas hasta Loreto y Santa Rosalía, pasando por La Paz, las actividades productivas combinan turismo de playa, turismo de aventura, pesca deportiva, pesca comercial, acuicultura y minería, por mencionar algunas. En los valles como Santo Domingo y Vizcaíno hay actividad agropecuaria de consumo local y para exportación. Y en las sierras y otros sitios remotos subsisten rancherías antiguas que preservan las tradiciones de los colonizadores de la península.

Presento este resumen de la riqueza cultural, económica y social de la media península como telón de fondo para abordar las tendencias modernas de desarrollo. Es claro que el aumento de la actividad turística intensiva es una desviación de la vocación natural del estado. Por un lado, ha generado crecimiento demográfico vertiginoso, acompañado de una demanda creciente de recursos (agua, energía, alimentos, combustible, entre otros). El crecimiento ya rebasó la capacidad de algunos municipios para proveer servicios, y esto ha generado problemas sociales e invasiones territoriales. Además, el desarrollo de Cabo San Lucas y San José del Cabo empieza a extenderse hacia Cabo del Este. En el poblado de La Ribera los desarrolladores de complejos turísticos están repitiendo el mismo modelo de crecimiento.

Este modelo está imponiendo una presión desmedida en la línea de costa, tan demandada por el turismo, pero sin reconocer las limitaciones en recursos hídricos o energéticos, ni respetando la integridad de los ecosistemas costeros. Tampoco crece a la par de los servicios municipales como seguridad, alcantarillado, distribución de agua potable, recolección y manejo de desechos sólidos, alcantarillado, etcétera.

Los costos ambientales de este modelo de desarrollo son muy elevados. La izquierda de la figura 1 muestra la construcción de hoteles en Cabo San Lucas, en la desembocadura del arroyo más grande del estado. La alteración en esta desembocadura aumenta la velocidad de su descarga y destruye parte de la playa del Médano. Esta imagen fue tomada después del paso de la tormenta tropical Lidia, en 2017, pero no es un caso aislado. La derecha de la figura 1 muestra el azolve de la marina Costa Palmas, en el poblado de La Ribera. En este caso por la avenida del arroyo de Las Pocitas, por la misma tormenta. Eventos similares se repiten año con año.

Figura 1. Playa del Médano, Cabo San Lucas (izquierda). La infraestructura hotelera construida en la desembocadura del arroyo mas grande de la península se inunda por el paso de una tormenta. Marina Costa Palmas, La Ribera (derecha); azolve de la marina por la avenida del arroyo de Las Pocitas. Tormenta Tropical Lidia, verano de 2017.

Baja California Sur es el estado con más litoral de todo México. Sus costas están siendo desarrolladas sin un marco legal que tome en cuenta los costos indirectos económicos, sociales y de demanda de servicios cuando aprueban la instalación de nueva infraestructura hotelera. El turismo intensivo no es la solución en una región que carece de agua y de infraestructura de generación de energía. No es sostenible porque pone en riesgo el acceso de las generaciones futuras al agua, energía, seguridad, educación y todos los elementos necesarios para un nivel de vida digno.

Es indispensable generar un diálogo en la sociedad, con la participación de representantes del gobierno, empresarios, asociaciones de trabajadores, académicos y sociedad civil. Hay que inventar una nueva manera de crecer, reconociendo las capacidades y limitaciones de nuestra región y proponiendo temas en los que debemos innovar para crecer de forma armoniosa, impulsando a una sociedad respetuosa de su entorno. Algunos temas que se deben discutir son:

1. Crecimiento con planeación: crecer ordenadamente con base en estudios de capacidad de carga y con fuentes sustentables de energía y agua.

2. Crecimiento balanceado: impulsar y diversificar las actividades sustentables (pesca, acuicultura, agricultura, ganadería, minería y turismo de bajo impacto).

3. Construir resiliencia: preparar a la sociedad para el impacto de desastres naturales y el cambio climático.

4. Reconocer el alto valor de la franja costera y del medio ambiente de todo el estado: determinar los servicios ecosistémicos, la capacidad de carga de los ecosistemas y respetar la función de la franja costera para protección del territorio, entre otros.

 

Palabras clave: Baja California Sur, medio ambiente, desarrollo sustentable

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