Hacer común las raíces del CICESE, reconocer a su gente



Vinculación

Como parte de una iniciativa que busca reconocer las raíces del CICESE, así como distinguir y honrar a aquellas personas “que han contribuido con su sabiduría, inteligencia y visión en la creación, desarrollo y consolidación de nuestra querida institución”, el Consejo Técnico Consultivo Interno de este centro aprobó que el edificio de la biblioteca se llame “Dr. Nicolás Grijalva y Ortiz”, mientras que el edificio sur de la División de Biología Experimental y Aplicada (DBEA) llevará el nombre de “Dr. Salomón Bartnicki García”.

La propuesta para la designación de ambas distinciones es del director general del CICESE, Dr. David H. Covarrubias Rosales, quien señaló que además del cambio de nombre de estos dos edificios, la iniciativa contempla reconocer la trascendencia de algunos investigadores a través de productos audiovisuales que reseñan su trayectoria, para lo cual se trabaja de manera coordinada con el Departamento de Comunicación de este centro.

Gracias a las gestiones del Dr. Nicolás Grijalva (obtuvo su doctorado en Alemania en 1964, y con ello se convirtió en el primer oceanógrafo mexicano) el CONACYT aprobó el primer proyecto de investigación del naciente CICESE en el verano de 1972. Un año después, oficializada la creación de este centro con un decreto que firmó el entonces presidente Luis Echeverría, se designó como el primer director general y, de paso, abrió el camino para que la ciencia y la tecnología pudiera descentralizarse en nuestro país.

El pasado 8 de junio el Consejo Técnico Consultivo aprobó por unanimidad que el edificio que actualmente alberga la biblioteca y la Dirección de Estudios de Posgrado sea nombrado “Dr. Nicolás Grijalva y Ortiz”.

Por su parte, el Dr. Salomón Bartnicki es un investigador que se repatrió en el año 2000 tras 40 años de cimentar una exitosa carrera científica en Estados Unidos dedicada al estudio de los hongos. Él mismo ha señalado que su repatriación fue exitosa debido a tres factores: Número uno, por el aporte económico del CONACYT que permitió comprar microscopios de vanguardia, carísimos. Segundo, por proponer un plan que tuviera sentido no tanto para continuar con su carrera, sino más bien para crear oportunidades para investigadores jóvenes. Y tercero: tener una institución receptiva; el CICESE en este caso.

Así, tras un proceso que duró dos años, en 2002 fundó la actual División de Biología Experimental y Aplicada, que se compone de cuatro departamentos académicos orientados hacia las ciencias biológicas: Microbiología, Biotecnología Marina, Biología de la Conservación e Innovación Biomédica (estos dos se ubican en otro edificio, el edificio norte de la DBEA). Hoy el doctor Bartnicki es el primero y único investigador emérito del CICESE, y en breve el edificio que construyó llevará su nombre: “Dr. Salomón Bartnicki García”.

Respecto al trabajo que complementa este reconocimiento a las raíces del centro y que está siendo coordinado por el Departamento de Comunicación, el Dr. Covarrubias Rosales dijo que se trata del proyecto Trayectorias, “una serie audiovisual y sonora que retrata a investigadoras e investigadores con amplia trayectoria en el CICESE y su contribución a la ciencia”. El primer episodio está a punto de presentarse en la plataforma electrónica TODoS@CICESE y en redes sociales.

Hasta antes de que se aprobara el cambio de nombre de estos edificios, en el CICESE solo dos investigadores habían recibido distinciones así. Uno es el Dr. Pedro Ripa Alsina, quien fue investigador del Departamento de Oceanografía Física. En palabras de Julio Sheinbaum, su colega y amigo, “Pedro Ripa tenía el don de ‘oír lo que no se ha oído’, de ‘ver lo que no se ha visto’, de escuchar los ‘susurros en el bosque’, por citarlo a él mismo (…) Tenía un estilo de trabajo muy particular pues iba escribiendo sus artículos de investigación al mismo tiempo que realizaba sus cálculos y revisaba la literatura sobre el tema una vez que ya casi lo había terminado.” Desde octubre de 2002 el auditorio del edificio de la División de Oceanología lleva su nombre.

El otro es el M.C. Francisco Suárez Vidal, cofundador del actual Departamento de Geología, todo un personaje que al margen de su destacada trayectoria académica y administrativa, se distinguió por su carácter aglutinador y conciliador, “pues podía trabajar tanto con geofísicos, sismólogos, geólogos y oceanólogos (…) Normalmente donde hay gente siempre hay conflictos o malos entendidos, y resulta que todos terminábamos en la puerta de Pancho para saber cuál era su opinión. Él vio y resolvió tantos problemas que de su parte siempre podías recibir un buen consejo”, según su colega y amigo Luis Delgado Argote. Como un homenaje a su personalidad el edificio de la División de Ciencias de la Tierra lleva su nombre desde febrero de 2016. Lamentablemente estos dos investigadores ya no están con nosotros.

Palabras clave: Nicolás Grijalva, Salomón Bartnicki, Pedro Ripa, Francisco Suárez, trayectorias

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