Crean mapas de idoneidad ambiental para cetáceos en el Golfo de México




Ciencias del mar y de la Tierra

El Golfo de México es una zona de gran importancia comercial; desde el turismo y la pesca, hasta la industria de los hidrocarburos. El crecimiento de estas actividades representa una amenaza para la vida marina.

En estas aguas, donde convergen las Zonas Económicas Exclusivas de Estados Unidos, México y Cuba, se encuentran más de 20 especies de cetáceos. En el norte del Golfo de México (aguas de Estados Unidos), los cetáceos han sido estudiados y monitoreados desde la década de los noventa. Desafortunadamente, para la parte sur, en aguas de México y Cuba, tal información es prácticamente desconocida.

Con el objetivo de coadyuvar en la creación de una línea base para los estudios de cetáceos en aguas mexicanas del Golfo de México, se analizaron datos de avistamiento de odontocetos (cetáceos dentados) para construir mapas de idoneidad ambiental. 

Los resultados de dicho trabajo se publicaron en el artículo Habitat suitability of cetaceans in the Gulf of Mexico using an ecological niche modeling approach en la revista The PeerJ-Life & Environment.

El Dr. Mario Rafael Ramírez, egresado del posgrado en Ecología Marina del CICESE y primer autor del trabajo, compartió que los mapas de idoneidad de hábitat brindan información acerca de en qué zonas, en este caso en el Golfo de México, existen las condiciones ambientales adecuadas para que las especies de odontocetos puedan sobrevivir a largo plazo.

“Para determinar la idoneidad del hábitat de cada especie utilizamos datos históricos de avistamientos georreferenciados (1980-2017), e implementamos un algoritmo denominado de máxima entropía (MaxEnt). Las variables ambientales incluidas en los modelos como predictores fueron la temperatura superficial del mar, concentración de clorofila, profundidad, pendiente y distancia a la isobata de 200 m. Este tipo de mapas son una primera aproximación para establecer una línea base en aguas mexicanas”, indicó Ramírez.

Las especies que modelaron para determinar las áreas con condiciones idóneas fueron las siguientes:  Cachalote (Physeter macrocephalus), cachalote enano (Kogia sima), zifio de Cuvier (Ziphius cavirostris), ballena piloto de aletas cortas (Globicephala macrorhynchus), delfín de dientes rugosos (Steno bredanensis), delfín de Risso (Grampus griseus), delfín moteado del Atlántico (Stenella frontalis), delfín moteado pantropical (Stenella attenuata), delfín listado (Stenella coeruleoalba), delfín girador (Stenella longirostris), delfín clímene (Stenella clymene) y delfín nariz de botella (Tursiops truncatus).

Aunque hay otras especies de odontocetos que habitan en el Golfo de México, como el cachalote pigmeo (Kogia breviceps), la orca pigmea (Feresa attenuata), la orca falsa (Pseudorca crassidens) y el delfín cabeza de melón (Peponocephala electra), fueron excluidas del estudio debido a que el número de avistamientos es muy pequeño.

La Dra. Concepción García Aguilar, investigadora del Departamento de Oceanografía Biológica del CICESE y coautora del artículo, compartió que los datos de avistamientos históricos se recopilaron de artículos, tesis, reportes, informes, bases de datos de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos, entre otras fuentes de información.

“Encontramos algunos datos de antes de la década de los ochenta. Era poca información y en su mayoría reportaban varamientos; para este trabajo esa información no nos funciona. De los datos que sí utilizamos nos enfocamos en que tuvieran la calidad científica necesaria, es decir, que se haya comprobado el avistamiento, quién lo reporta, cuándo, cómo y en qué posición”.

Agregó que Estados Unidos estableció un monitoreo de cetáceos para el norte del Golfo de México desde la década de los noventa, para ello se realizan campañas oceanográficas exclusivamente para esa labor.

“Para México y Cuba los pocos reportes encontrados son de oportunidad, es decir, de personas que se subieron a cruceros oceanográficos que iban a realizar otro tipo de trabajo. Veían, anotaban el avistamiento y lo reportaban. Esto nos deja con información restringida, pero muy valiosa porque nos permitió realizar estos mapas”.

De las 12 especies modeladas se encontró que el delfín nariz de botella (Tursiops truncatus) y el delfín moteado del Atlántico (Stenella frontalis), son dos especies que se distribuyen dentro de la plataforma continental, es decir, las condiciones en esta región fueron los más idóneos para estas especies.

El Dr. Ramírez indicó que para el resto de las especies, el quiebre de la plataforma continental, a los 200 metros de profundidad, y la parte alta del talud continental (a mil de profundidad, aproximadamente) son las áreas donde se obtuvieron los valores idóneos más altos.

“La profundidad, la temperatura superficial del mar y la pendiente del fondo fueron las variables que más contribuyeron a los modelados. Se ubicaron áreas de alta idoneidad para 10 especies en el talud continental y se identificaron cuatro regiones adecuadas: el Cañón del Mississippi y el talud Louisiana-Texas en el norte del Golfo de México, el talud oeste de Florida en el este-noreste del golfo, la vertiente del Río Bravo oeste-noroeste, y la vertiente Tamaulipas-Veracruz en el oeste-suroeste”.

Este trabajo resalta la importancia de establecer programas de investigación y monitoreo transfronterizo entre Estados Unidos, México y Cuba, no solo para crear una línea base de estudio sino también para desarrollar estrategias de conservación y mitigación en el Golfo de México, por ejemplo en caso de algún derrame de petróleo.

“Si sucede un derrame de petróleo no sabes exactamente por dónde se iría; esto depende de las condiciones atmosféricas y oceanográficas del momento. Nuestros datos funcionan para que en caso de alguna contingencia, cuando unes las modelaciones para derrames con la información biológica, no solo de cetáceos sino de la vida marina, entonces sabemos dónde pueden estar ciertas especies vulnerables y a ese punto dirigir las medidas de mitigación”, finalizó.

Para leer el artículo completo puede visitar el siguiente enlace: https://peerj.com/articles/10834/  

*Figura 1: Área de estudio y modelado.(A) Extensión geográfica del área de modelado en el noroeste del Océano Atlántico. (B) Golfo de México y subprovincias fisiográficas: 1. Plataforma oeste de Florida, 2. Pendiente oeste de Florida, 3. Plataforma de Mississippi-Alabama, 4. Cañón de Mississippi, 5. Plataforma de Luisiana-Texas, 6. Pendiente de Luisiana-Texas, 7. Talud del Río Bravo, 8. Plataforma Tamaulipas-Veracruz, 9. Talud Tamaulipas-Veracruz, 10. Bahía de Campeche. 11. Banco de Campeche, 12. Plataforma de Yucatán, 13. Terraza de Campeche y 14. Llanura de Sigsbee.

*Figura 2: Mapa de superposición del hábitat idoneo de cetáceos en el Golfo de México. La línea continua delimita las regiones altamente idóneas con una alta diversidad de cetáceos ≥7 especies.

*La información generada de este proyecto forma parte de los resultados de tesis doctoral de Mario Rafael Ramírez y de una de las líneas de investigación del Consorcio de Investigación del Golfo de México (CIGoM).

Palabras clave: mapas idoneidad, Golfo de México, CIGOM,

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