Ciencia en tiempos de la pandemia




Vinculación

Todos los días nos enteramos de los efectos que sigue provocando la pandemia de covid-19 en la economía y sociedad de México y el mundo.

Sin embargo, algunos efectos son inesperados y afectan áreas pocas veces mencionadas, sea por desconocimiento o porque despiertan escaso interés mediático. Sobre las actividades en ciencia y desarrollo, el foco es cómo están trabajando algunos grupos para llegar a una vacuna; pero de ahí en fuera poco se dice sobre lo que están haciendo el común de las instituciones para seguir haciendo ciencia y formar recursos humanos en el nivel de posgrado.

En el caso del CICESE, desde mediados de marzo se redujeron las actividades presenciales en los campus, se cancelaron viajes y salidas de campo, se suspendieron clases presenciales, y se recomendó retrasar el inicio de experimentos en laboratorios, entre otras medidas que buscan preservar la salud. A cinco meses de distancia, el desafío es cómo retomar la nueva normalidad y revertir los retrasos que este parón provocó en proyectos, en tesis y en los indicadores con que se mide nuestro desempeño; esto es, en cómo seguir haciendo investigación y actividades académicas, dos de los tres objetivos estratégicos que mandatan el quehacer de este centro. Y hacerlo con niveles de excelencia.

Preguntamos a Rosa Mouriño y a Eugenio Méndez, directores de las divisiones de Biología Experimental y Aplicada, y de Física Aplicada, respectivamente, sobre cuáles han sido las principales afectaciones que han tenido, tanto en proyectos de investigación como en la formación de capital humano.

Eugenio Méndez indicó: “El confinamiento ha afectado primordialmente a los proyectos experimentales y al trabajo en equipo. La interacción con colegas y estudiantes no fluye de la misma manera por los medios electrónicos y va a tomar tiempo acostumbrarnos a esta forma de trabajar. Muchos proyectos de investigación se han entorpecido o interrumpido y los principales afectados han sido los estudiantes. Las becas de los estudiantes son por periodos establecidos que no se han modificado por la contingencia y esto ha aumentado la presión con la que están trabajando. Aunado a esto está el recorte que tuvimos en el rubro de becas. Tenemos estudiantes sin becas que vienen de otras ciudades y que no tienen una infraestructura familiar que los apoye. Algunos, incluso, vienen del extranjero. Esta combinación de eventos ha creado un gran problema y no hemos tenido la capacidad de respuesta necesaria para resolverlo. Debemos buscar maneras de revertir esta situación que nos podría pasar factura en el futuro cercano. No hay que perder de vista que nuestra principal contribución es la formación de recursos humanos especializados”.

Según Rosa Mouriño, “los proyectos que se realizan en el CICESE, aunque son de mucha importancia para diversas líneas de conocimiento, en su mayoría no se enmarcan en las áreas que el gobierno ha definido como esenciales en estos momentos, por lo que no han podido avanzar. Esto ha provocado que los estudiantes involucrados solo puedan realizar actividades de escritorio, y esto un problema en una división en la que los proyectos son casi en su totalidad experimentales. El alcance de las metas de los proyectos está comprometido y no se podrá avanzar en ellos hasta que regresemos a laborar de tiempo completo, lo cual se ve muy difícil hasta el próximo año. Muchos de los estudiantes y posdoctorales afortunadamente han estado recibiendo sus becas (y) a pesar de las dificultades pueden subsistir en estos tiempos, pero al mismo tiempo les resultará complicado avanzar en el poco tiempo que les va a quedar, porque veo muy poco probable que puedan conseguirse recursos para mantenerlos más tiempo. Al menos no ha habido un pronunciamiento por parte del CONACYT de apoyo a estudiantes y posdocs”.

- ¿Hay algunos aspectos positivos que han ocurrido durante el manejo de la pandemia?

EM – “Me ha gustado mucho el espíritu de solidaridad mostrado por el CICESE. Todos los que creen que podían ayudar en algo lo han tratado de hacer. Como institución, nos hemos involucrado en las pruebas de detección, fabricación de ventiladores, sistemas de teleconsulta, materiales desinfectantes, cámaras de desinfección, cámaras de intubación, etc. El nivel de cooperación y apoyo desinteresado que se ha dado entre las diferentes instituciones académicas de la región y algunas empresas ha sido estupendo”.

RM – “Uno de los aspectos más positivos es la oportunidad que hemos tenido para vincularnos con diferentes sectores de la sociedad para resolver problemas concretos. Hemos podido tener un acercamiento con el sector salud, el gobierno municipal y los empresarios de Ensenada y el estado y con otras instituciones académicas y se han realizado proyectos muy dirigidos que han contribuido enormemente en el manejo de esta epidemia a nivel local. Algo muy bueno es que se ha logrado revertir esa lejanía con la sociedad, la opinión publica pienso que ha cambiado con respecto a nuestro quehacer como científicos”.

- La financiación, el manejo de recursos y la gestión administrativa durante estos meses, ¿qué tanto han afectado las actividades académicas en tu división?

EM – “No ha sido un problema importante porque buena parte de nuestras actividades están detenidas o funcionan de otra forma, pero insisto en las afectaciones al rubro de becas. Los proyectos de atención a la pandemia sí se han enfrentado con grandes restricciones presupuestales, operativas y de disponibilidad de materiales. Pongo como ejemplo las partes necesarias para fabricar un ventilador médico que, entre otras cosas, requiere de válvulas especiales que en este momento es prácticamente imposible conseguir. Es gracias al ingenio y buena preparación de nuestros técnicos e investigadores, así como la infraestructura del Centro, que hemos ido logrando superar estas limitaciones”.

RM - “Las actividades generales de la división se han visto afectadas porque se han detenido los resultados de convocatorias pasadas para financiar investigación, aunque se han abierto otras oportunidades en lo referente a la investigación sobre COVID-19 que han aprovechado varios investigadores de la división. Al interior del CICESE, se han visto más lentos todos los trámites administrativos debido a que el personal que asiste es limitado. En cuanto al financiamiento de los proyectos Covid, sorpresivamente hemos recibido diversos apoyos de los diferentes sectores, en algunos casos no ha sido suficiente, pero en general trabajadores del centro, han hecho donativos de diferentes índoles para apoyar los proyectos”.

El posgrado, como puede verse, es uno de los grandes golpeados por la pandemia.

La doctora Rufina Hernández, directora de Estudios de Posgrado del CICESE, comenta sobre cuáles han sido las principales afectaciones en este centro.

“La pandemia nos ha hecho trabajar mucho más que antes, entre otras cosas, para inscribir y realizar exámenes en línea, dar seguimiento a los estudiantes y modificar los procesos de selección.

“La principal afectación es el poco o nulo avance de los estudiantes en sus trabajos de investigación. Aunque con las medidas que tomaron algunos programas de reorientar los trabajos de las tesis se puede propiciar que se gradúen muchos en agosto, es probable que se afecte la eficiencia terminal, ya que se prevé que muchos alarguen su estancia. Por otro lado, creo que repercutirá en la tasa de graduación, ya que es probable que algunos abandonen el posgrado por falta de apoyo económico, particularmente muchos de maestría que se quedan sin beca en septiembre y que no han podido volver a trabajar.

“¿Se prevé una reducción en la demanda de nuestros posgrados? Tuvimos una baja en las solicitudes de ingreso que afectó a varios programas de posgrado. Me atrevo a pensar que muchos interesados decidieron no someter su solicitud por temor a infectarse en el traslado. Al final se aceptó a un número similar al del año pasado, pero con diferencias en la distribución de ingresos por programa”.

- ¿Qué tan difícil fue implementar un mecanismo que permitiera presentar exámenes de grado a distancia, y qué resultados han tenido?

RH – “Implementar el mecanismo de exámenes en línea requirió mucho esfuerzo por parte de la DEP, especialmente de Citlali Romero y Dolores Sarracino, quienes hicieron posible el cambio. Ayudó mucho contar con el apoyo de la Dirección de Telemática, y el esfuerzo de todos lo que han participado en la aplicación de algunos de los exámenes. En general estamos satisfechos porque resolvimos el problema eficientemente. Sin duda hay espacio para mejorar, pero ha dado buenos resultados y ha dado promoción a nuestros posgrados, ya que en algunos exámenes tuvimos participación de extranjeros y nacionales que no hubieran podido asistir personalmente”.

- ¿Se prevén afectaciones a indicadores de desempeño del posgrado, como la eficiencia terminal y otros? ¿Esto cómo afectará al CICESE?

RH – “No hay certidumbre aún de cuándo regresaremos porque las condiciones no están dadas aún, así que se mantendrán las clases en línea, lo que puede afectar el ánimo de los estudiantes porque siempre es importante el contacto con los compañeros. Es probable que la tasa de graduación se reduzca porque la depresión y la falta de dinero puede conducir a que algunos desistan. También es probable que se afecte la eficiencia terminal, ya que se prevé que los que no tenían suficiente avance para escribir sus tesis alarguen su estancia. Tal vez un efecto positivo que se tenga es que al no poder asistir al CICESE se propicie la escritura de artículos científicos”.

Aparte de aquellos investigadores que ostentan algún cargo directivo (jefe de departamento, director de división y como parte de cualquier cuerpo colegiado en el CICESE), casi todos tienen a su cargo proyectos y dirigen tesis de estudiantes. Quisimos saber, por ello, su opinión respecto a cómo ven las afectaciones en sus departamentos académicos.

Oscar Sosa, del Departamento de Oceanografía Biológica, explicó que en el caso de su laboratorio (de Ecología Pesquera), el impacto ha sido en varios aspectos.

“1) La convivencia diaria entre los miembros del laboratorio tiene dos aspectos: el negativo es que se puede caer muy rápidamente en distracciones, pero el positivo es la ayuda que se dan entre ellos en los diferentes aspectos de la vida académica diaria. El aislamiento ha roto con dicha convivencia, y ha traído que cada uno de mis estudiantes se vuelva autodidacta, que no pida opinión, o que si la pide ésta tome más tiempo en tener una respuesta.

“2) En lo personal el aislamiento me ha traído un mayor tiempo de desconcentración, por ende, una menor productividad, sin que llegue a cero, por supuesto. Pero, estar en un ambiente de casa se es más propenso a distraerse, o que la familia te distraiga. El establecer horarios ha sido importante para mí, no obstante, fisiológicamente no ha sido lo mismo, y el cansancio has sido más constante. Según lo que he leído es común en una situación de encierro total.

“3) La incertidumbre de cuándo se podría hacer trabajo de campo de una manera responsable y sin comprometer la salud de mis estudiantes ha sido muy estresante. Saber que el dinero se puede gastar con cierto calendario, y que ya están cerca las fechas de cierre de cuentas y sin poder salir al campo, resulta muy estresante como líder de un grupo.

“4) La imagen de que como está uno en casa tiene uno mucho más tiempo para trabajar, me ha alterado en dos aspectos: a) que los estudiantes piensan que les puedes contestar inmediatamente o te piden que así lo hagas, al fin estás en casa, y b) el haber tenido días con muchas horas de trabajo seguidas, con un nivel muy alto de cansancio al final, porque se pierde la noción del tiempo.

“5) El estrés de estar en familia todo el tiempo implica tener una estrategia de convivencia, lo cual si no se hace puede alterar el buen ambiente en casa. Este tipo de preocupaciones no las tienes cuando sales a la oficina a diario.

“6) Hay colegas que han trabajado en casa desde antes de esta cuarentena. Pero los que no estábamos acostumbrados necesitamos un tiempo de adaptación el cual, en lo personal, no ha sido al 100%. Sí estoy alcanzando un mejor desempeño, pero necesité un periodo de adaptación.

“7) Las tesis bajaron de ritmo, y después se mejoró la cosa, pues me llegaron al mismo tiempo tres tesis para revisar”.

El investigador comentó que el impacto debe ser mayúsculo para todos los estudiantes que tenían programado realizar experimentos para desarrollar sus tesis.

Finalmente, Lucila Lares Reyes, también investigadora de Oceanografía Biológica, destacó que “cambiar la manera de impartir clases fue difícil, pero creo que me adapté y logré sacar el curso. Sin embargo, creo que a algunos de los estudiantes les costó trabajo adaptarse y, en particular, uno de ellos me comentó que le había afectado y no pudo rendir lo que hubiera querido (no sé si fue excusa pues le fue mal).

“Con respecto al trabajo en mi laboratorio, como sabes nos hemos retrasado y la incertidumbre de cómo haremos para un regreso seguro me preocupa, principalmente por la nueva estudiante de maestría que quisiéramos que empezara a trabajar en el laboratorio el próximo semestre. También por el aspirante a posdoc que, de ser aprobada su beca CONACYT, tendría que empezar en noviembre con el trabajo en el laboratorio.

“En mi trabajo de investigación sí me siento cómoda pues son pocas las limitaciones que tengo y siento que en ocasiones me concentro más en casa que cuando estoy en la oficina, donde a veces tengo más interrupciones. Por otra parte, considero que las medidas tomadas en el CICESE para la seguridad del personal han sido adecuadas y es bonito ver la respuesta de nuestra comunidad para cooperar en la medida de cada quien. En fin, esa es mi experiencia y percepción de lo que estamos viviendo…”

 

Palabras clave: Ciencia, covid 19, investigación

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