El CICESE presente en los Nodos Binacionales de Innovación




Vinculación

Académicos y personal del CICESE participaron por primera vez en los Nodos Binacionales de Innovación-Región Norte (NoBi-Norte). Estos nodos son una iniciativa del CONACYT en alianza con la National Science Foundation (NSF) de Estados Unidos, para capacitar a grupos de investigadores y emprendedores en la exploración de mercados para comercializar tecnologías desarrolladas en Instituciones de Educación Superior, así como en Centros Públicos de Investigación (CPI) de México.

“La intención del CONACYT es que todos los CPI y las universidades tengamos los mismos elementos de conocimiento para decidir en qué sería más apropiado invertir, para tener retorno de inversión”, indicó la M.C. Concepción Mendoza Díaz, directora de Impulso a la Innovación y el Desarrollo (DIID) del CICESE.

Para la convocatoria 2017 del NoBi-Norte se aprobaron un total de 24 proyectos. El CICESE sometió seis proyectos, de los cuales fueron aprobados dos del programa InnovaDIID.

De la División de Oceanología participaron la Dra. Carmen Paniagua Chávez como investigadora líder del banco de germoplasma, la M.C. Constanza Ochoa Saloma (egresada del CICESE) como líder empresarial y la M.C. Claudia Hernández Merlo, gestor de tecnología de la DIID, como mentora de negocios.  

De la División de Física Aplicada se sometió y aprobó la tecnología In-Motus, en la que participaron como investigador el Dr. Alejandro Galaviz Mozqueda (de la Unidad Monterrey); como líder empresarial el M.C. Enrique Guerrero Arbona (egresado del CICESE) y como mentor de negocios el M.C. Edwin Martínez Aragón, gestor de tecnología de la DIID.

Estos dos equipos trabajaron durante 7 semanas (2 sesiones presenciales y las demás en línea) desarrollando un modelo de negocios basado en la metodología Canvas. Al final de las sesiones los participantes debían responder si su tecnología era comercialmente viable o no.   

“Nosotros trabajamos con los servicios de conservación del banco de germoplasma del CICESE y el resultado fue que nuestra tecnología sí es viable, de acuerdo a los clientes potenciales entrevistados. Durante las sesiones de capacitación realizamos 102 entrevistas a gente de China, Brasil, Argentina, Panamá, Colombia, Estados Unidos y de diferentes estados de la República Mexicana que trabajan en empresas, agencias de gobierno, organizaciones no gubernamentales, asociaciones civiles y organismos empresariales, todos dentro del sector acuícola. El modelo se basa en validar si los posibles clientes si estarían dispuestos a invertir en la tecnología. La experiencia y el aprendizaje de participar en el NoBi-Norte nos dio valiosas herramientas para aplicarlas no solamente en este proyecto sino en otros del CICESE con potencial comercial”, comentó Claudia Hernández Merlo, gestor de tecnología de la DIID.

Por su parte la Dra. Carmen Paniagua, líder del proyecto, agregó que “en ocasiones los investigadores estamos encerrados en nuestras ideas y no las socializamos. Realizar entrevistas, como académico, cuesta. Cuesta porque muchas veces pensamos que lo que hacemos está bien hecho y no necesita adecuaciones. Aquí no fue nada más intentar echar a andar un negocio, sino validar la cuestión técnica de nuestra tecnología; es decir, ver si nuestro desarrollo es útil o debemos hacer ajustes según las necesidades del usuario”.

Durante la sesión de cierre se premiaron a los participantes en las diferentes categorías: investigador líder, líder empresarial y mentor de negocios. La Dra. Carmen Paniagua obtuvo el reconocimiento a la investigadora líder más sobresaliente.

El otro proyecto aceptado en el NoBi-Norte fue la tecnología In-Motus, esta tecnología está orientada para detectar movimientos con la cabeza. Al inicio se consideró que se podría crear un dispositivo para colocar en los cascos de ciclistas o motociclistas para operar su celular o escuchar música.

“Cuando iniciamos el proceso de las entrevistas todo iba muy bien, comenzamos entrevistando a nuestros posibles usuarios. El problema fue cuando intentamos contactar a empresas fabricantes de cascos en México, como únicamente localizamos a dos empresas con el perfil deseado y no pudimos entrevistarlos, nos fuimos a nivel internacional. Sin embargo, realizando las entrevistas a motociclistas y ciclistas nos dimos cuenta que no era un dispositivo de alta demanda para este segmento. Sus prioridades eran más en cuestiones de seguridad y hacerse notar en las vialidades”, compartió el MC. Edwin Martínez Aragón, mentor de negocios del proyecto In-Motus y gestor de tecnología de la DIID.

Después de seguir analizando las posibles aplicaciones, el equipo de In-Motus, consideró la viabilidad de trabajar con el sector de la construcción. Específicamente con un dispositivo de comunicación entre operadores de grúas. Tras realizar las entrevistas correspondientes, concluyeron que en esta área la utilidad de la aplicación sería mínima. 

Edwin Martínez compartió que “finalmente vimos que tenemos muchos pequeños nichos de oportunidad en lo que le llaman dispositivos de control en general, si desarrollamos algo que supla esas pequeñas necesidades, ahí es donde tendremos nuestro mercado potencial. Por el momento, nos dimos cuenta quiénes no son nuestros usuarios. Lo valioso de la capacitación fue la interacción que tuvimos entre el equipo. Y sobre todo el cambio de perspectiva de la importancia que tiene el ir con el posible usuario y el no asumir que nuestra tecnología es la solución que el usuario está buscando y que será adquirida por este”.

Concepción Mendoza concluye que la experiencia de participar, por primera vez, en el NoBi-Norte, fue muy grata. Ya que en el proyecto In-Motus ya se sabe por dónde no caminar y se pretende buscar otras vías para su comercialización. En el caso del banco de germoplasma –indica- es un proyecto con muchísimo potencial, el cual se espera que comience a brindar servicios a inicios del 2018. 

“Lo que sigue como institución es, por un lado, si el CONACYT, decide lanzar de nuevo la convocatoria de los nodos, que más investigadores se animen a participar. Y por otro lado, hemos solicitado formar parte del comité del Nodo Binacional de Innovación Región Norte, con ello tendremos más visibilidad como institución y podremos formar parte del grupo que toma las decisiones en torno a cómo fomentar la innovación en el norte de nuestro país”, finalizó Mendoza Díaz.

Actualmente el Nodo Binacional de Innovación-Región Norte (NoBI-Norte), está conformado por seis instituciones de carácter científico-académico-empresarial; dentro de estas instituciones existe un líder y cinco socios estratégicos. El líder del nodo es el Centro de Investigación en Materiales Avanzados (CIMAV). Los socios son la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnologías y Diseño del estado de Jalisco (CIATEJ), el Centro de Investigación en Química Aplicada (CIQA), el Centro de Vinculación Tecnológica CAINTRA-CCM y el Centro Global de Innovación y Emprendimiento de la Universidad de Texas en Austin (CGIE).

En México existen cinco NoBI: Innovación Universitaria, Salud, Del Bajío, Región Norte y Manufactura y Procesos. En Estados Unidos se han desarrollado ocho nodos en diversas instituciones.

 

Palabras clave: NoBi, DIID, CONACYT

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