Clases presenciales en el CICESE



Posgrado

Con base en un diagnóstico elaborado por la Secretaría de Educación de Baja California, y en concordancia con las disposiciones federales de retorno a la escuela, el CICESE anunció la apertura de clases presenciales en todos sus programas de posgrado a partir del próximo viernes 1 de octubre.

Mediante oficio dirigido al Dr. David Covarrubias Rosales, director general del CICESE, la autoridad educativa estatal informó que se trabajó con el sector salud para contar con un diagnóstico de los centros educativos, que evidencie que éstos tienen una infraestructura óptima para la impartición de clases presenciales, así como un protocolo para identificar posibles casos de COVID-19.

Cumplidos los requisitos anteriores, la autoridad educativa, en concordancia con las disposiciones federales de retorno seguro a clases, secundadas por el gobierno estatal, informaron a este centro de investigación de su “apertura de clases presenciales a partir del 15 de septiembre de 2021”; por supuesto, enfatizando la aplicación del protocolo emitido por el sector salud.

Presenciales, virtuales, híbridas

En el CICESE, de acuerdo con el calendario escolar 2021 publicado por la Dirección de Estudios de Posgrado (DEP), el cuatrimestre comenzó el 30 de agosto con una alta expectativa por el retorno a clases presenciales. No obstante, institucionalmente, a través de la DEP, se dio la opción para que cada Consejo de Programa de Posgrado (CPP) de la oferta en maestría y doctorado (en Acuicultura, Ciencias de la Computación, Ciencias de la Tierra, Ciencias de la Vida, Ecología Marina, Electrónica y Telecomunicaciones, Nanociencias, Oceanografía Física, Óptica y la Maestría Tecnologías Avanzadas e Integradas) decidiera entre clases presenciales, virtuales o un esquema híbrido. Tocó el turno al coordinador de cada CPP consensuar entre sus miembros y participantes del posgrado y juntos decidir la mejor opción.

Respecto al estatus de las actividades docentes en el presente cuatrimestre en el CICESE, aún con la pandemia por COVID-19, el director de Estudios de Posgrado, el Dr. Pedro Negrete Regagnon, comenta: “Nos encontramos con hechos y posibilidades. Un hecho es que la educación se ha afectado, ha sufrido por la pandemia, por el encierro, porque no tenemos gente especializada en impartir clases virtuales y eso ha repercutido en la preparación de los muchachos. Del otro lado de la balanza, está el riesgo, la probabilidad de contagio. Tenemos mucho miedo porque la COVID nos puede matar, pero con gente vacunada y las medidas preventivas es baja la probabilidad.

"Se tiene que tomar la decisión de atender lo que ya está afectado, que es el aprendizaje, y por ello estoy a favor de clases de presenciales. Tenemos un buen protocolo de cuidados en el CICESE.”

Además, agrega el director de Estudios de Posgrado: “Los estudiantes desean volver a clase presenciales. El aprovechamiento que se tiene a través clases virtuales no es el mismo que el que se puede obtener teniendo contacto con profesores y otros compañeros… Lo mismo ocurre con los profesores de los posgrados; la retroalimentación que reciben sobre el aprovechamiento de sus alumnos es muy limitada”.

Pedro Negrete se pronuncia a favor de las clases presenciales y aporta datos que abonan al optimismo para que a partir del 1 de octubre los 620 estudiantes del CICESE (408 de maestría, 212 de doctorado) puedan regresar a las aulas: “Los grupos, en su mayoría, son de pocas personas. Los posgrados con mayor número de estudiantes por clase pueden utilizar los espacios de mayor aforo en el centro, como los auditorios, el salón de usos múltiples e, incluso, el gimnasio. Hasta ahora, el grupo más numeroso de nuevo ingreso es del posgrado de Ciencias de la Vida, con 36 alumnos. El promedio por grupo es de aproximadamente 7 alumnos en un total de 82 cursos ofrecidos; 22 cursos tienen arriba de 10 estudiantes registrados y de ellos sólo siete tienen 30 o más estudiantes”.

En el plan ideal, los estudiantes podrán tomar sus cursos en aulas y otros espacios del CICESE y realizar prácticas de laboratorio de manera presencial, y continuar otras actividades escolares, como los seminarios departamentales, en formato virtual, para evitar aglomeración de personas en un espacio y que los ponentes pueden ser de cualquier parte del mundo.

Más allá de los protocolos; “La responsabilidad es personal”

Pedro Negrete es enfático respecto al tema: “La responsabilidad de cuidarse es personal. El CICESE, en concordancia con el protocolo sanitario federal y estatal, tiene establecido el “Protocolo para la identificación, seguimiento y control de casos sospechosos y confirmados de COVID-19”, que incluye medidas de acceso y estancia en el campus, y confirma la probada capacidad del CICESE para realizar pruebas a quien lo necesite. Los tiempos de respuesta son del orden de un día, por lo que un estudiante que se sienta mal o que piense que se expuso al virus, puede salir de dudas en menos de dos días. No perdería muchas clases si sale negativo. En caso de un positivo, el grupo completo podría pasar a la modalidad virtual y hacerse pruebas”.

La obligación del CICESE, continúa Pedro Negrete, es proveer las condiciones para que quien se quiera cuidar pueda hacerlo: aulas ventiladas y con espacios amplios, gel desinfectante a disposición y una estricta vigilancia del uso de cubrebocas. El que no se quiera cuidar será quien corra con los riesgos, como estamos viendo que sucede con los que no han sido, o no han querido ser, vacunados”.

Además, la DEP trabaja de manera coordinada con el Comité de Seguridad del CICESE y han impulsado, entre otras medidas: la compra de monitores de CO2 para vigilar que exista un adecuado recambio de aire en las aulas, la instalación de filtros HEPA en los aires acondicionados y la compra de purificadores de aire.

“La idea de volver a clases presenciales no es que los estudiantes se queden a convivir en el CICESE en horarios fuera de clases. Al menos no en el interior de los edificios. A los estudiantes de nuevo ingreso no se les asignará un espacio de oficinas para evitar riegos de contagio. Con los estudiantes que están escribiendo su tesis, ya se ha determinado un rol de espacios y tiempos para llevar a cabo sus actividades académicas, acción que deberán supervisar los coordinadores y el CPP. En el caso del posgrado en Nanociencias dependemos de una política que define la UNAM. A ellos les ofrecemos nuestras aulas e instalaciones por si los profesores estuvieran dispuestos a presentarse en el campus e impartir sus clases de manera presencial. Será el CPP de ese programa quien decida si aceptan está oferta o continúan de manera virtual.

No obstante todas las medidas preventivas anteriores, la institución se mantendrá atenta y se adecuará a lo establecido por el semáforo epidemiológico difundido por el sector salud de Baja California. “Si llega a rojo deberemos pasar todo a virtual. Afortunadamente creo que tenemos la capacidad de hacerlo”.

Finalmente, el director de Estudios de Posgrado señala: “El virus llegó para quedarse. Debemos aprender a vivir con él y hacer un esfuerzo por no ser presas del temor que los rumores y la desinformación promueven. Con un poco de suerte, educación y conciencia, eventualmente lo manejaremos como tratamos hoy a la influenza y a otras enfermedades”.

 

Palabras clave: Clases presenciales, DEP, Pedro Negrete, protocolos, COVID-19

anterior