Un equipo binacional identificó nuevo sitio de crianza de tiburón blanco en el Pacífico nororiental




Ciencias del mar y de la Tierra

Las aguas templadas de las lagunas costeras de Baja California son zonas de crianza para la ballena gris, una especie altamente migratoria. Pero esos no son los únicos bebes que se nutren ahí. Una nueva publicación determinó que las aguas aledañas a la Bahía Vizcaíno también son un importante sitio de crianza de tiburón blanco en el Pacífico oriental.

Los resultados fueron presentados por un equipo de científicos del CICESE, del Acuario de Monterey Bay y de la Universidad Estatal de California en Long Beach, quienes también documentaron una tasa alta de mortalidad para tiburones blancos recién nacidos que se pescan accidentalmente en redes agalleras o de enmalle a lo largo de la costa de Baja California: entre 25 y 175 crías cada año, la mayoría (70.1%) alrededor del verano, entre mayo y septiembre.

México protege esta especie desde 2007, cuando prohibió toda la pesca comercial y deportiva de tiburones blancos en aguas nacionales. Posteriormente, en 2012, algunas zonas de Baja California (sus aguas) fueron cerradas a la pesca comercial durante la temporada de crianza de estos grandes peces, y en 2014 se prohibió totalmente el desembarque de tiburones blancos o de cualquiera de sus partes.

Los autores del artículo consideran que se necesita más educación y más acciones para reducir sus niveles de captura, de lo contrario “podría haber un impacto sustancialmente negativo en la población de tiburón blanco del Pacífico nororiental”. Por ello, los investigadores del CICESE y el gobierno mexicano están buscando contrarrestar esta mortandad entrenando a pescadores locales sobre cómo liberar ilesos a los tiburones blancos de sus redes.

El artículo señala que en esta región del Pacífico se tiene registro de tiburones blancos (Carcharodon carcharias) inmaduros en aguas cercanas a la amplia línea costera que va de Punta Concepción a San Diego (la llamada Southern California Bight), en aguas frente a Baja California y en el Golfo de California, lo que los hace susceptibles a ser capturados incidentalmente por pescadores ribereños.

El estudio, titulado “Importance of Bahia Sebastian Vizcaino as a nursery area for white sharks (Carcharodon carcharias) in the Northeastern Pacific: A fishery dependent analysis”, fue publicado en enero en la versión electrónica de la revista Fisheries Research (se imprimirá en el número de abril de este año), confirma que la Bahía de Sebastian Vizcaíno y las lagunas costeras en ese margen peninsular representan una importante zona de crianza de tiburones blancos, y que la población podría estar en riesgo debido a la captura accidental de crías recién nacidas.

Confirma además que la región norte de Baja California, desde la frontera con Estados Unidos hasta la porción media de la península (donde se encuentra Bahía Vizcaíno), podría ser un importante corredor migratorio para organismos juveniles y de una misma clase anual.

“Hemos sabido por más de 30 años que el área entre Point Loma y San Diego es de crianza para el tiburón blanco”, indicó el Dr. Oscar Sosa Nishizaki, investigador del Departamento de Oceanografía Biológica del CICESE y autor de correspondencia del artículo. “Ahora hemos confirmado que la Bahía de Sebastián Vizcaíno es una segunda área de crianza para los tiburones blancos que viajan entre el sur de California y Baja California”.

“Es importante identificar y proteger estos criaderos para apoyar el reclutamiento exitoso de juveniles y su supervivencia”, agregó. “Esa es la clave para asegurar la conservación a largo plazo de la población de este tiburón en el Pacífico nororiental”.

En referencia al estado de la población de tiburón blanco en la región, Oscar Sosa señaló: “sabemos que, por un lado, los más recientes análisis poblacionales de esta especie indican que la población tiene una tendencia hacia el crecimiento, por lo que estas capturas accidentales parecen no representar un riesgo para dicha población.

“Y por otro lado, la temporada de veda para tiburones y rayas, así como la específica para tiburón blanco publicada en 2014 por el gobierno federal, parece que están rindiendo frutos y seguramente están coadyuvando al crecimiento de la población. No obstante, es importante continuar con el monitoreo de la especie y buscar la disminución de estas capturas accidentales, para que en el futuro no represente un riesgo para la población”.

Hizo énfasis en que si bien la captura accidental de tiburones blancos en la región de Vizcaíno es mayor a la reportada en otros sitios, las capturas son eso: accidentales. Esto es, “no implica que los pescadores anden en búsqueda de esta especie, sino que los recién nacidos y juveniles se agregan en esta área, siendo esta una de las razones por las que hemos podido determinar que se trata de una zona de crianza”.

Estudios preliminares liderados por investigadores del Acuario de Monterey Bay y de la Universidad Stanford han confirmado que esta población es genéticamente distinta a la de otros tiburones blancos en cualquier parte del mundo.

Investigaciones posteriores estimaron que en 2008 sólo había entre 300 y 400 tiburones blancos adultos (en edad reproductiva o casi reproductores) en la población del Pacífico nororiental. Otros científicos han sugerido que si se contabilizan los juveniles y adultos, el conteo puede llegar a miles de organismos.

“Estamos empezando a entender la vida de los tiburones blancos en esta parte del mundo”, dijo el Dr. Salvador Jorgensen, quien dirige el programa de tiburones blancos del Acuario de Monterey Bay. “Sabemos que desempeñan un papel clave en el mantenimiento de la salud de los ecosistemas oceánicos. Por eso es crítico identificar las aguas que son importantes para sus diferentes etapas de vida. Los recién nacidos y los tiburones jóvenes son especialmente vulnerables a las presiones de pesca. Para quienes administran la pesquería, identificar las zonas de crianza facilita el gestionar las amenazas que podrían poner en peligro a los tiburones jóvenes”.

El estudio confirma que la Bahía de Sebastián Vizcaíno cumple con los tres criterios que definen las áreas de crianza para tiburones: Es el hogar de tiburones inmaduros en mayor número que en otros lugares; el aumento observado en el número de recién nacidos y tiburones jóvenes a lo largo del año se produce de manera estacional, y este aumento estacional ocurre consistentemente de un año a otro.

Los datos del estudio apoyan los tres criterios, con un apogeo de recién nacidos entre mayo y septiembre de cada año. En la Bahía de Sebastián Vizcaíno abundan otras especies de peces que son presa de tiburones blancos jóvenes, lo que significa que hay suficiente comida a su disposición en esta importante etapa de sus vidas, según los autores.

Al mismo tiempo, los investigadores identificaron amenazas significativas para los tiburones recién nacidos en esta bahía. Trabajando con pescadores locales y examinando los restos de tiburones que fueron desembarcados en los campos pesqueros a lo largo de la costa occidental de la península de Baja California, documentaron 390 tiburones blancos muertos entre 1999 y 2013. Debido a que se trata de una especie que ha estado protegida durante la mayor parte de ese período, se consideran capturas incidentales o no intencionales.

Los pescadores de Baja California pueden capturar accidentalmente tiburones blancos cuando usan redes de enmalle para atrapar especies demersales (que viven cerca del fondo), como lenguado o peces guitarra (una especie de raya), de acuerdo a Erick Oñate González, principal autor del artículo y también académico del CICESE. Estos peces, que son importantes comercialmente, frecuentan las mismas aguas que los tiburones blancos juveniles.

“Nosotros y nuestros colegas del gobierno mexicano estamos trabajando con los pescadores para encontrar maneras de evitar la captura accidental de tiburones blancos jóvenes”, dijo Oscar Sosa Nishizaki. El Laboratorio de Ecología Pesquera del CICESE (del que es responsable) desde hace algunos años ha emprendido acciones en conjunto con autoridades de la región y pescadores artesanales locales para buscar disminuir esta captura accidental. “Se han realizado talleres con los pescadores para capacitarlos y promover medidas como la liberación de tiburones blancos que pudieran quedar atrapados, cambiar el tamaño de malla que usan en sus redes o reducir la cantidad de tiempo que éstas se dejan en el agua”.

Además, se ha buscado involucrarlos en las acciones de investigación y monitoreo que se llevan a cabo con la especie, por lo que aprovechó para agradecer a los pescadores de la región su apertura y disposición en atender estas recomendaciones.

Por otra parte, los autores del artículo señalan que quizá sea necesario reforzar las regulaciones de pesca existentes, establecer zonas específicas de conservación y regular las artes de pesca en aguas que formen parte de los territorios donde nacen.

“Los resultados sugieren la necesidad de reforzar la vigilancia en la implementación (de las áreas cerradas existentes)”, concluye el documento. “Mejorar la educación y aplicar medidas de manejo deben contribuir a la supervivencia de los tiburones blancos jóvenes, disminuyendo la captura incidental”.

“Hemos disfrutado de una larga y productiva colaboración con nuestros colegas en México”, dijo John O'Sullivan, director de colecciones del Acuario de Monterey Bay y coautor del estudio. “La continua colaboración entre equipos de investigación y agencias gubernamentales en los Estados Unidos y México es esencial para asegurar la conservación a largo plazo de tiburones blancos a lo largo del Pacífico oriental”.

Palabras clave: tiburón blanco, Bahía Vizcaíno, Oscar Sosa, Erick Oñate

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