Abulón: Entre nuevas progenies para engorda y la restauración de bancos naturales


Nuevos protocolos para producir semillas puras e híbridas de este molusco



Ciencias del mar y de la Tierra

El reto suena simple: producir semillas puras e híbridas de abulón que tuvieran ventajas en cuanto a crecimiento, tolerancia a cambios de temperatura o mejor tasa de supervivencia para dos fines muy concretos: producción para engorda en cultivos comerciales, o repoblamiento para restauración de los bancos naturales.

Sí, suena simple. Pero para producir estas semillas se han requerido años de investigación básica sobre aspectos reproductivos de las diferentes especies de abulón nativas de esta región.

Los problemas para reproducirlos comienzan con mantener vivos a los adultos reproductores. Estamos hablando de organismos que tienen 20 años en el medio marino, que los sacas de ahí para meterlos luego en estanques con una alimentación y calidad de agua muy diferente. Por ello fue un logro establecer un protocolo que permite mantenerlos en cautiverio, y luego estandarizar exitosamente otro protocolo de inducción y sincronización del desove para abulones amarillo, azul y rojo. Solo dominando estas técnicas puedes pensar en dirigir cruzas para generar progenies que tengan mejores características. Así obtuvieron semillas puras de estas tres especies, y semillas híbridas entre especies (con protocolos específicos de fecundación in vitro), generando lotes diferenciados de postlarvas y semillas: las puras con fines de conservación y las híbridas con fines de mejoramiento de características productivas.

Ya con estos lotes de semillas la experimentación debió continuar, esta vez para evaluar los sistemas y estrategias de alimentación para optimizar el cultivo de estas especies en sus etapas larval y juvenil, y valorar su crecimiento y supervivencia.

Estamos hablando de un esfuerzo muy grande que en este momento involucra unos 15 estudiantes, 10 practicantes y residentes, técnicos académicos y varios investigadores de los departamentos de Acuicultura (la mayoría), Biotecnología Marina e Innovación Biomédica del CICESE.

Hablemos del abulón

En su tesis de maestría “Diversidad genética de poblaciones naturales y de cultivo de abulón rojo (Haliotis rufescens) en localidades de California y Baja California”, Paola Estrella Córdova Secundino señala que la pesquería del abulón en México cuenta con cinco especies de importancia comercial: Haliotis fulgens (azul), Haliotis corrugata (amarillo), Haliotis cracherodii (negro), Haliotis sorenseni (chino) y Haliotis rufescens (rojo), consideradas entre las especies de Haliótidos con las tallas más grandes del mundo.

A pesar de la diversidad de abulones que alberga México, la Carta Nacional Pesquera Mexicana (SAGARPA, 2012), indica que las poblaciones naturales de abulón negro, chino y rojo, se encuentran en estado de deterioro; mientras que el abulón azul y amarillo en recuperación; aunque en la actualidad el volumen de producción por captura continúa disminuyendo. Sin embargo, a pesar de la disminución en el volumen de producción, posición 49 actualmente, el recurso sigue teniendo una gran importancia socio-económica en México, ubicándose en el lugar 29 por el valor de su producción, dado su alto precio en el mercado internacional.

Producción pesquera anual por captura de abulón en México, representado el peso vivo en toneladas. Recopilación de Carta Nacional Pesquera y bases de Anuarios Estadísticos de Acuicultura y Pesca.

 

Esta especie se identifica como un importante recurso pesquero y acuícola para el desarrollo socioeconómico en la península de Baja California. Sin embargo, la producción continúa disminuyendo: de pescar 778 toneladas en 2010, actualmente solo se registran 273 toneladas (2017), según el Anuario Estadístico de Acuicultura y Pesca de la SAGARPA-CONAPESCA de ese año.

De acuerdo a la Secretaría de Pesca de Baja California, el cambio climático, la pesca furtiva y la falta de inversión en materia de acuacultura son factores que han influenciado negativamente la pesquería y cultivo del molusco, por lo que en 2015 estructuró un programa de rescate del abulón mexicano en el que participaron el CICESE y la UABC; instancias gubernamentales como la CONAPESCA y el Instituto Nacional de Pesca, así como cooperativas, pescadores, empresas y productores, el Comité de Sanidad Acuícola e Inocuidad de Baja California (CESAIBC) y el Sistema Producto Abulón.

Por parte del CICESE, Fabiola Lafarga, investigadora del Departamento de Acuicultura, indica: La pesquería depende de una cuota, y ésta depende de una evaluación. Entonces las mismas cooperativas y el Centro Regional de Investigación Pesquera (CRIP) hacen evaluaciones de las zonas que están concesionadas y si hay biomasa suficiente les asignan una cuota. Se ha visto que cada año las cuotas han disminuido, por eso también se pesca menos; es un principio precautorio.

Otro aspecto que impacta son eventos como el “blob”, esta gran masa de agua caliente en el Pacífico que a partir de 2013 está afectando a especies bentónicas como el pepino de mar, erizo y diversos moluscos, entre ellos el abulón. Estos organismos viven fijos en el fondo marino y no tienen manera de escapar. Pero además de que en general en cada verano la temperatura del mar ha ido aumentando, se han presentado eventos muy puntuales no solamente con aguas cálidas, sino también hipóxicas. En algunas áreas al sur de esta península la mortalidad asociada con la disminución de oxígeno por periodos más largos alcanzó 90% de los erizos y pepinos. “Con estos cambios, todos estos eventos, que quizá pudieran ser normales con cierta periodicidad, lo que ha pasado es que se han hecho más largos y más intensos. Si el organismo tenía capacidad de resistir algunos eventos, de repente esa capacidad se rompe y ya no hay punto de retorno. Ahí es cuando la mayoría de los organismos mueren”, indicó la doctora Lafarga.

Por ello la primer propuesta del proyecto “Desarrollo de estrategias para la producción de semillas puras e híbridas de abulón para cultivo y repoblamiento”, es contar con lotes de reproductores provenientes de diferentes áreas. ¿Por qué? Porque tienen adaptación local a diferentes condiciones de hábitat: por ejemplo, en el sur están adaptados a temperaturas más cálidas, y en el norte a temperaturas más frías.

Este aspecto, controlar la temperatura del agua de mar en los estanques (junto con la alimentación), ha sido la llave que ha permitido inducir exitosamente la maduración gonadal de los reproductores y establecer un círculo virtuoso: obtener gametos o células sexuales de machos y hembras que, a su vez, te sirven para experimentar y reproducirlos in vitro lo que, a su vez, te permite hacer mezclas o cruzas dirigidas.

Esto es importante porque “cuando generas una cruza, no importa que sea de la misma especie pero entre organismos que tienen diferencias genéticas, tú esperas encontrar un vigor híbrido en los hijos; esto es, progenies con mejores características que resistan, por ejemplo, mayores temperaturas. Otro aspecto es generar semilla pura para maricultura, para producir alimento. Pero no solo alimento porque además de su alto valor nutritivo, el abulón tiene una gran cantidad de componentes bioactivos. Por eso es un producto tradicional en Asia, porque tiene anti cancerígenos, tiene antibióticos, tiene muchas actividades diferentes que benefician nuestra salud. En Asia consumen hasta la gónada; no desperdician nada, y las conchas tienen miles de usos. Me encanta porque es un producto súper integral que lo puedes aprovechar al 100 por ciento con una buena cadena de valor”, señaló.

Los retos para su cultivo

Pero, ¿por qué es difícil cultivar este molusco? El abulón es una especie muy delicada con la calidad del agua, según explicó la doctora Lafarga. En sus hábitats naturales hay corrientes, generalmente de agua fría y ricas en nutrientes. Para cultivarlos y producir semilla, algunas cooperativas del sur de la península utilizan sistemas de circulación abiertos: simplemente abren la llave en sus granjas y el agua de mar entra y sale constantemente de los estanques. De la semilla que así producen, 90% es de abulón azul y 10% de amarillo.

En el caso del CICESE los estanques están a casi un kilómetro de la línea de costa y a más de 90 metros de altura. Usar un sistema abierto es impensable; hay que optimizar el uso del agua y recircularla, porque el volumen es limitado. Pero el abulón es un animal muy “sucio”, que come mucho y excreta muchos residuos. En el ambiente natural esa agua se limpia con las mismas corrientes, pero aquí el sistema es cerrado; el reto ha sido optimizar la recirculación y evitar que esos metabolitos se sedimenten, manteniendo además un sistema dinámico y auto limpiable.

Gracias a este protocolo se mantiene un inventario de 290 reproductores de distintas especies: 20 abulones negros silvestres, 125 rojos silvestres y de granja, 137 azules silvestres y 8 amarillos silvestres.

Respecto a la inducción y sincronización del desove en diferentes especies, Fabiola Lafarga dijo que estandarizaron un protocolo que permitió desovar con éxito abulones amarillo, azul y rojo, generando así semillas puras de estas tres especies y semillas híbridas entre abulón rojo (madres) y abulones azul (RAz) y amarillo (RAm) usados como padres mediante la implementación de protocolos de fecundación in vitro entre especies. Así, se cuenta con un inventario de aproximadamente 9 mil 522 semillas de abulones de diferentes edades y especies: 8 mil 256 rojos puros, 398 híbridos RAm, 769 híbridos RAz, 52 híbridos RAz-G, 47 amarillos, 300 abulón azules puro y alrededor de 10 mil postlarvas de 1 mm de abulón chino de 2 meses de edad.

De la cruza de abulón rojo con abulón azul, y de rojo con amarillo, se pudo comprobar que resisten mejor la temperatura en comparación con la semilla pura de rojo, que es de agua templada (16-18C). El rojo después de los 22 grados, aunque sobrevive por un periodo inhibe su crecimiento. En cambio estas cruzas son capaces de resistir esos 22 grados y seguir creciendo como si estuvieran en su temperatura óptima, porque tienen el aporte de especies como el azul y el amarillo, que son especies de aguas más cálidas (20-28C).

“Creemos que estas cruzas híbridas tienen alto potencial. Además una de ellas tiene mejor supervivencia larval”. Esto es importante porque en ese proceso de metamorfosis, cuando la larva que vive libre flotando en el agua busca un sustrato para asentarse, pueden registrarse mortalidades muy altas. “En ese momento la semilla requiere mucha energía, y si no encuentra un sustrato adecuado y una buena alimentación ahí se muere 90 por ciento. Otra de las variedades híbridas que obtuvimos tiene muy alto porcentaje de supervivencia en esa etapa”.

Respecto a los estudios sobre alimentación que han hecho para optimizar los cultivos, dijo que en general el ciclo de vida del abulón es muy complejo.

Su primer estadio es como larva nadadora. No requiere alimento porque aprovecha su propio vitelo, las sustancias nutritivas que mantiene almacenadas. Así se conserva por siete días. Posteriormente hace una metamorfosis y se vuelve una larva bentónica; esto es, se va al fondo y en ese momento requiere que tú le des diatomeas para que se asiente y comience a alimentarse. Ahí ya tenemos que probar diferentes especies de microalgas, trabajo que ha desarrollado la doctora Pilar Sánchez Saavedra para ver cuál tiene mejor calidad. “Nosotros lo que queremos al final es llegar a un protocolo donde podamos transferir toda esta tecnología a las empresas, que tengan sus manuales donde se establezca: ‘a esta larva la vas a alimentar así, con esta ración, con esta diatomea o con estas mezclas’. Y también queremos acortar esos ciclos de alimento vivo y empezar a producir con alimento formulado. ¿Por qué alimento formulado? Porque el alimento vivo es otro ser vivo y su composición bioquímica, principalmente su contenido de proteína, depende de las condiciones del medio. El alimento formulado tiene, como su nombre indica, una formulación específica y siempre va a tener, por ejemplo, 20 por ciento de proteína. Eso va a permitir que el organismo crezca con una mejor tasa de crecimiento porque le están proveyendo todo el tiempo con ese 20 por ciento de proteína”.

Para el siguiente paso, que se llama de destete porque los organismos se comienzan a alimentar ya de macroalgas, se está trabajando con la empresa AlgaMar, que está en Ensenada y que produce el alimento AB Kelp. Con ellos se están probando todas las dietas que han ido desarrollando, tanto en formas (hojuela, pelet) como en estabilidad. La intención es probar diferentes dietas en diferentes etapas para llegar a ese protocolo final de transferencia.

Por estos resultados la doctora Fabiola Lafarga De la Cruz fue reconocida con el Premio Pesca y Acuacultura Sustentables 2018, que organiza la SAGARPA y CONAPESCA, en colaboración con el INAPESCA y COBI (organización no gubernamental). Su proyecto fue evaluado por expertos a nivel nacional como tercer lugar en la categoría de Investigación Pesquera o Acuícola (ver nota aquí).

Interés de los productores

Asimismo, todos estos estudios han despertado gran interés entre los productores del recurso, cooperativas pesqueras y empresas acuícolas de la península para realizar convenios de colaboración específicos que permitan optimizar la producción y realizar cursos de capacitación para el mantenimiento de reproductores y la producción de abulones para cultivo y repoblamiento.

Por ello, en este proyecto están vinculadas actualmente nueve sociedades de producción rural y cooperativas, dos granjas de cultivo y dos empresas de alimento natural y formulado. Se trata de las cooperativas Ensenada (en El Rosario), Leyes de Reforma (en Bahía Asunción), Emancipación (en Bahía Tortugas), La Purísima (en Punta Eugenia), Buzos y Pescadores (Isla Natividad), Abuloneros y Langosteros (de Isla Guadalupe); las sociedades Litoral de Baja California (en Santo Tomas) y Punta Canoas, así como las empresas Abulones Cultivados S. de R.L. de C.V. y Productores Marinos Baja, S. A. de C.V., las dos en el ejido Eréndira, B.C., así como AlgaMar , S.A. de C.V. y Cultivos Marinos del Pacífico S.P.R. de R.L.

Fabiola Lafarga resaltó que las semillas generadas en el proyecto se destinan para la donación a empresas y otros grupos de investigación con quienes colaboran. “Por ejemplo, a la S.P.R. Litoral de Baja California S. de R.L. se le hizo entrega de un lote de 5 mil semillas de abulón rojo puras de 1 cm para ser usadas en un proyecto de repoblamiento de bancos naturales liderado por la misma empresa. Mientras que a la empresa Cultivos Marinos del Pacífico S.P.R. de R.L. se le hará entrega de un lote de 2 mil 500 semillas de abulón rojo puro de 2.5 cm de longitud promedio para su engorda en sistemas de recirculación y validar estos sistemas. Dichos abulones serán usados como reproductores futuros de esta empresa, quienes además serán capacitados por el personal técnico de este proyecto para aprender a realizar desoves y producir semillas con los protocolos estandarizados en nuestro proyecto”.

La idea entonces es hacer desarrollos de manera conjunta con los productores, “porque ellos nos han apoyado mucho con logística de campo. Cuando vamos a colectar reproductores nos llevan en sus embarcaciones, con sus buzos, sus capitanes, a las áreas donde ellos saben que está el abulón, porque es una aguja en un pajar. Encontrarlo no es fácil. Aunque tú tengas un permiso tienes que ir con los que saben manejar el producto y encontrarlo. Nos han donado lotes de reproductores de diferentes áreas; nos han donado semillas, nos han abierto las puertas de sus lugares de trabajo para también hacer experimentos. Así hemos estado en Isla Natividad, Punta Eugenia, Eréndira, con estudiantes haciendo tesis. La propuesta es que nosotros los empecemos a capacitar y asesorar para que, si quieren poner un laboratorio, lo puedan instalar de la manera más óptima. Algunos ya cuentan con laboratorio y lo que quieren es optimizar sus protocolos, nada más, porque ya tienen infraestructura. Y los talleres de capacitación. Porque las cooperativas están acostumbradas a sacar el abulón, pero como se desconcha, no hay un cuidado adecuado para manejarlo vivo. Y un abulón, si tu lo cortas, se desangra y se muere. Por eso el manejo de reproductores es muy delicado”.

Finalmente consideró que si este proyecto ayuda a la aumentar la  producción de abulón en granjas de engorda a mediano plazo, o bien por pesquerías en zonas recuperadas a largo plazo, los beneficios socio económicos regionales podrán ser evaluados en el número de empleos directos e indirectos que generen estas actividades productivas y las divisas que genere este recurso para la región. Asimismo, se generará arraigo a las comunidades en la medida que ofrezcan opciones de trabajo en las áreas.

Destacó también la manera como se han logrado ligar a grupos de investigación internacionales, particularmente con grupos de Estados Unidos que tienen 20 años haciendo el mismo tipo de trabajo que su grupo, pero teniendo al abulón chino como objeto de estudio. La razón es que esta especie allá está prácticamente en peligro de extinción, y les interesa sobremanera lo que están haciendo aquí no solo en cuestiones de repoblamiento, sino de reproducción.

“Y está bien interesante porque para allá vamos con el abulón negro, cuando lo logremos reproducir. Nadie lo ha logrado reproducir hasta hoy. Esa va a ser nuestra cereza del pastel cuando lo logremos. De todas las especies a nivel comercial, a las que les estamos tirando es al abulón azul, rojo y amarillo. Aunque el amarillo crece muy lento, es el que mejor se cotiza en el mercado, por la calidad de su carne”, concluyó.

Palabras clave: Abulón, Fabiola Lafarga, semilla, vigor híbrido, cruzas

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