En el umbral del cambio climático, ¿dónde está parado el científico?




Ciencias del mar y de la Tierra

¿En dónde está parado el científico en este escenario donde políticos, gobernantes, tomadores de decisiones y líderes de todo tipo, incluyendo religiosos, influyen en temas globales como el cambio climático? ¿Qué tanto deben hacer para que los resultados de sus investigaciones y experimentos sean base de políticas públicas, lleguen a la sociedad, y no pierdan en ese camino la validez de ser científicos?

Para Joaquín Ruiz, el científico mexicano que dirige Biósfera 2, la más grande instalación donde bajo condiciones totalmente controladas se puede experimentar y aprender sobre sistemas terrestres, balance de masas de agua y cambio climático, la respuesta no es clara.

“Siempre ha habido un temor de que si el científico empieza a hacer política, lo acusan de estar haciendo política y no ciencia. ¿Dónde está la frontera, dónde está ese punto en el que lo que está haciendo el científico tiene que ser llevado al ámbito de la política?

“El científico, y lo hemos hecho en toda la historia de la ciencia, su misión primordial es encontrar las variables que controlan los sistemas que está estudiando, ya sea en la física o astronomía; esto es, la verdad científica a partir del método científico.

“Pero lo que no hemos hecho bien, y no sé cómo hacerlo bien, es lo que ustedes (quienes comunican la ciencia) tratan de hacer; es cómo (allegar) los experimentos científicos (sus resultados) a los políticos y a la gente en general para que se haga política (pública), y qué tanto los mismos científicos deben hacer eso sin perder la validez de ser científicos”.

A su juicio, es ahí donde deben entrar las sociedades y academias científicas. “Deberían tener una voz para educar al político y a la gente, igual que las instituciones que están haciendo ciencia”, pero descartó que en lo individual los científicos deban dedicarse a esto.

“No tengo una respuesta clara, obviamente. He visto (en el tema de cambio climático) cómo científicos que han tomado esto seriamente se han metido a la política, en los rollos de la política, y es un problema aquello, incluyendo cuestiones legales…”

Y su opinión debería pesar. Su paso por la Universidad de Arizona (que tiene a su cargo Biósfera 2 desde hace 10 años) se ha consolidado desde que ingresó al Departamento de Geociencias como profesor asistente en 1983. Hoy es decano de Ciencias y vicepresidente de Innovación en esta universidad, además de su cargo como director de Biósfera 2.

En el camino ha sido presidente de la Sociedad Geológica de América, fellow de la Sociedad de Geólogos Económicos y miembro de la Unión Geofísica Americana, la Sociedad Química Estadounidense, la Sociedad Geoquímica y del Consejo Nacional de Investigación de la Academia Nacional de Ciencias, en Estados Unidos. En México es miembro de la Academia Mexicana de Ciencias y de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE).

Como científico con las mismas capacidades en química y en geología, Joaquín Ruiz aborda muchos problemas de primer orden en las ciencias de la Tierra, como el desarrollo de nuevos sistemas de isótopos para estudiar los depósitos de minerales y los procesos tectónicos involucrados en el crecimiento y la evolución del territorio mexicano. Su equipo de investigación aborda problemas que van desde los orígenes de la vida hasta el actual cambio climático.

De acuerdo a la página oficial de Biósfera 2, estas impresionantes instalaciones que ocupan 1.2 hectáreas en el desierto al norte de la ciudad de Tucson, son “un laboratorio para estudios científicos controlados, un campo para el descubrimiento y la discusión científica, y un proveedor de educación pública”.

Los investigadores de Biosfera 2, agrega el sitio, están expandiendo el conocimiento sobre la Tierra, sus sistemas vivos, su futuro y su lugar en el universo mediante el empleo de pensamiento interdisciplinario y esfuerzos de colaboración. Al ofrecer recorridos diarios, Biosfera 2 es además una útil herramienta educativa sobre los sistemas de la Tierra y de extensionismo para la industria, el gobierno y público en general.

Conferencia de J. Ruiz sobre Biósfera 2 y el tipo de investigación que ahí se realiza

Escucha el podcast de Joaquín Ruiz hablando sobre Biósfera 2

Para un país como México, donde resulta difícil concebir que se destinen recursos en la magnitud que demanda este complejo científico, ¿sigue siendo válida la tradicional y más modesta ciencia de campo? O ante el reto que implica entender qué va a pasar con el cambio climático, ¿es necesario crear estos enormes sistemas, estos grandes experimentos perfectamente controlados?

“Si no haces experimentos de esta magnitud, en laboratorios de esta magnitud, es difícil que estas gentes (de ciencias atmosféricas, hidrólogos, ecólogos, geólogos, geomorfólogos y edafólogos) hablen en forma contundente de un experimento que no cabe exactamente en medio de cada uno de ellos (de sus disciplinas). Es un experimento que cae dentro de las fronteras de todas las disciplinas como las conocemos. Por eso es muy importante”.

Otro aspecto que ponderó es su escala. “Como científicos todos sabemos que la escala es importante en cualquier experimento que hagamos (…) La escala de Biósfera 2 resulta ser una escala que está más o menos en medio, donde el nivel de control no es el mismo que el que hay aquí (en un mesocosmos, que son recintos físicos donde se confinan ecosistemas para experimentar con ellos con múltiples repeticiones, tal como se concibió originalmente Biósfera 2 hace 25 años), pero es mucho mejor que el nivel de control que se tiene acá (en la tradicional ciencia de campo), y la escala es lo suficientemente grande que los experimentos nos pueden decir cosas importantes”.

Respecto a las posibilidades de colaboración que atrajo su visita, Joaquín Ruiz señaló que la Universidad de Arizona tiene proyectos importantes con el CONACYT en los que el CICESE podría ser parte. “Además, tenemos un consorcio binacional de ciencias sobre estudios de zonas semi-áridas con el CONACYT, en el cual estamos metiendo entre CONACYT y la Universidad de Arizona como medio millón de dólares anuales para hacer proyectos conjuntos. Deberíamos de buscar la manera de que salgan más con el CICESE”.

Y tuvo también buenos comentarios sobre el trabajo que realiza el cuerpo académico que conforma el Departamento de Geología, que este año celebra 25 de haberse constituido en este centro de investigación.

“México tiene una gran historia en geología, desde los años de la canica. Mucho es por las cuestiones petroleras. La historia de la geología en México es muy importante y yo diría que en estos momentos, una de las instituciones que está delante de todos es el CICESE. Eso no solamente lo digo porque estoy aquí, sino porque están haciendo investigación de primera a nivel mundial, utilizando la geología tal vez local o de México, pero con consecuencias internacionales, globales”.

 

Palabras clave: cambio climático, biósfera 2, Joaquín Ruiz

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